Gazeta de Antropología, 2012, 28 (2), recensión 03 · http://hdl.handle.net/10481/22309 Versión HTML  ·  Versión PDF
Publicado 2012-11
Pedro Gómez García:
Los dilemas del islam. Mirada histórica, riesgos presentes y vías de futuro.
Granada, Editorial Comares, 2012.

Encarnación Ruiz Callejón


RESUMEN
Recensión del libro de Pedro Gómez García: Los dilemas del islam. Mirada histórica, riesgos presentes y vías de futuro. Granada, Editorial Comares, 2012.

ABSTRACT
Book review of Pedro Gómez García: Los dilemas del islam. Mirada histórica, riesgos presentes y vías de futuro. Granada, Editorial Comares, 2012.

PALABRAS CLAVE
islam contemporáneo | retos del islam
KEYWORDS
contemporary Islam | challenges of Islam

Los dilemas del islam es el último trabajo que publica el profesor Pedro Gómez García, catedrático de Filosofía de la Universidad de Granada. Las principales líneas de investigación en las que trabaja el profesor Gómez García son la antropología cultural y teórica, la epistemología general y la problemática de la globalización. Y entre las materias que ha impartido en los últimos años figuran: Antropología general, Epistemología de las ciencias del hombre, Teoría del conocimiento y Filosofía de la religión. Ha participado en varios proyectos de investigación estrechamente vinculados con la crisis de valores, los principales retos de la filosofía en nuestro tiempo, la globalización y el papel de las religiones. Actualmente es miembro del proyecto de investigación del Plan Nacional: Las pasiones y la naturaleza humana: razón, creencias y emociones en los conflictos de valores. Es además el investigador principal del Grupo Antropología y Filosofía, un grupo de investigación con una amplia y consolidada trayectoria, y entre cuyas líneas de trabajo figuran diversos aspectos relacionados con problemáticas de fondo que se abordan en esta publicación.

En los últimos tiempos, y al hilo de la actualidad del islam, proliferan las publicaciones sobre éste y sobre los musulmanes. Sin embargo, en muchas ocasiones, este interés suele polarizarse, también en nuestro entorno cultural, en dos orientaciones o tendencias que son, además, las que alcanzan mayor visibilidad y resonancia social: una especie de descalificación en bloque, con ciertos tintes sensacionalistas, del islam y de los musulmanes, y apologías de diversa índole sobre ambos. Las primeras suelen ser producto de la desinformación y de generalizaciones indiscriminadas. Las segundas, producto de una mal entendida voluntad de diálogo que acaba convirtiéndose en idealización y defensa a ultranza. Es evidente que este tipo de aportaciones no es intelectualmente relevante, ni contribuye a clarificar la situación del islam en nuestro tiempo o a los principales debates sobre el tema, ya sea como religión o como cultura, pero sí fomenta la desinformación y la confusión. Tampoco estimula el diálogo interreligioso, ni arroja luz sobre la gestión de la diversidad ni sobre problemas concretos referidos a la integración de los musulmanes en sociedades cada vez más plurales, dinámicas e interrelacionadas.

Los dilemas del islam no es un nuevo trabajo sobre la historia del islam ni sobre éste como cultura. No pretende tampoco responder a todos los temas que actualmente suscita el islam, ni siquiera desarrollar exhaustivamente todos los que el propio texto pone de manifiesto o contribuye a clarificar. Cualquier pretensión con tal alcance, es evidentemente imposible en cualquier campo, pero lo es muy especialmente en éste, un ámbito de investigación de gran envergadura y en el que la información disponible, en todos los formatos, no cesa de aumentar, es extraordinariamente heterogénea, en sí misma muy dinámica e incluso en ocasiones contradictoria. Hay que tener también presente que tampoco es fácil hablar sobre el islam en nuestro tiempo, porque el tema rápidamente suscita reacciones y polémicas de todo tipo y afecta a sensibilidades muy distintas. Consciente de todo ello, el autor se centra explícitamente en algunos aspectos fundamentales del islam como sistema religioso e ideológico, teniendo en cuenta la situación real de los musulmanes en España y también su papel en el proceso de globalización y en los retos de nuestro tiempo. El enfoque general, muy distinto a los anteriormente señalados, viene ya adelantado en el título. Según el Diccionario, un dilema -aparte de la acepción técnica- es una duda o disyuntiva, y éste es precisamente el hilo conductor de este trabajo: poner de manifiesto las dudas que plantea la deriva del islam y las situaciones de disyuntiva en las hoy que se encuentra, lo cual no es sino una renovada versión, si bien en escenarios más complejos, de la confrontación entre modernidad y tradición que ya planteara el reformismo musulmán. A partir de aquí, se abordan las raíces doctrinales de esos dilemas, los problemas reales de la integración de los musulmanes en España y las vías abiertas que apuntan a posibles cambios.

Una de las primeras características a destacar del libro es su estructura. No sólo se acota muy bien el tema de reflexión, sino que la argumentación al respecto sigue un hilo conductor muy claro. Se presentan de forma ordenada y sin rodeos las cuestiones y los problemas, y se exponen también sin rodeos las propias tesis. Destaca asimismo el estilo y el lenguaje utilizados al aunar rigor y claridad. En ese sentido estamos ante un libro que ofrece una panorámica muy ajustada y muy útil sobre la situación general del islam en nuestro tiempo. Este enfoque contribuye a arrojar luz sobre las cuestiones sin perder profundidad, por lo que el texto resulta también accesible a los no especialistas en la materia.

Otro aspecto muy importante a resaltar es la metodología. El método de investigación utilizado se adscribe a la antropología, a la historia y al análisis crítico. Se reivindica con ello un planteamiento científico sobre el tema, entendido éste como un análisis de la historia de los acontecimientos y del sistema conceptual implicado en el islam. Esta precisión resulta de vital importancia en el campo que nos ocupa, porque supone dejar a un lado no sólo cualquier confesionalismo o posición metafísica sino también, y esto creo que es lo más significativo del enfoque del libro, toda censura. De hecho, el autor se refiere explícitamente a un fenómeno recurrente en las investigaciones sobre el islam y que está ligado a los discursos de lo “políticamente correcto”. Esto último, entendido como censura y autocensura, es uno de los problemas más comunes en la investigación y en los actuales discursos sobre el islam, hasta el punto de que se viene tachando de islamofobia cualquier actitud crítica o simplemente de disenso. Nos encontramos así con el análisis crítico convertido en tabú; la tendencia a lo que el autor llama “un discurso eufemístico y reverencial, si no apologético”, y en general una confusión entre el debido respeto a las personas y la aceptación acrítica de sus ideas.

Otro rasgo a destacar es el amplio espectro de la documentación utilizada ordenada, además, en tres secciones. En la primera sección se aporta bibliografía en distintos idiomas que incluye obras de reputados especialistas, informes de diferentes organismos nacionales e internacionales, y una buena representación de las principales tendencias y obras del reformismo más progresista del mundo árabo-islámico. Esto último es especialmente relevante, porque tales referencias generalmente están ausentes en los trabajos sobre el islam, ya que por lo general suele optarse por un listado más bien genérico sobre éste. La diversidad, pertinencia y actualidad de las referencias aportadas las hace especialmente útiles para orientarse en las últimas tendencias reformistas en el islam, una vertiente de éste esperanzadora, que rompe con un islam monolítico y legalista, aunque aún es incipiente, con escaso calado social y poco conocida e investigada. La segunda sección es igualmente novedosa y útil. Raramente aparece en los listados bibliográficos y es un tipo de aportación por completo ausente en el ámbito filosófico. Se trata de una videografía en distintos idiomas. La tercera sección remite a Internet e incluye una especial referencia a las páginas españolas. A lo largo del texto hay además una constante referencia a estas páginas y en general a Internet, un ámbito también desatendido por la investigación, pero imprescindible si queremos conocer y analizar las ideologías, los debates y las tendencias no sólo más actuales, sino también con más proyección y más dinámicas.

El libro se divide en nueve bloques temáticos para responder a tres objetivos generales. El primer objetivo es establecer un balance general de la confrontación entre islam y cristianismo a lo largo de la historia si queremos entender, con perspectiva, el sentido y el trasfondo de su materialización hoy en Europa. El segundo, pretende mostrar cómo la ortodoxia más tradicionalista habría sido el rasgo que caracterizaría al islam mayoritario tanto en la actualidad como en el pasado, de lo que se deduce la urgente necesidad de una amplia reforma teológica, si es que los musulmanes quieren salir de la situación de impasse y formar parte activa de la civilización humana planetaria, es decir, contribuir a seguir desarrollando el proyecto de la modernidad y a resolver los retos que afectan a la humanidad. El desarrollo de esta tesis es otra de las principales contribuciones del trabajo del profesor Gómez García. El tercer objetivo es ofrecer una panorámica general de las tendencias ideológicas o vías del islam actual: especificar y valorar su orientación, contenidos, objetivos y principales representantes.

En el primer bloque, que no pretende elaborar una historia del islam, se describen las distintas fases de la confrontación entre el islam y el cristianismo a lo largo de la historia: la comunidad protoislámica y Bizancio; el califato árabe omeya y el reino visigodo cristiano de Hispania; la época abasí, un período en el que se suceden los hostigamientos y en el que tienen lugar las Cruzadas; la confrontación con los turcos otomanos, y el colonialismo y los intentos fallidos de los países del mundo árabe para administrar las independencias masivas después de la II Guerra Mundial. Este recorrido concluye en la actual situación caracterizada por el yihadismo internacional. Lo que el autor deduce de todo ello es el hecho de una situación de confrontación sostenida, de acoso al cristianismo y a cualquier acto de proselitismo cristiano en los países árabes, situación que se remontaría al acoso a las iglesias cristianas en las regiones dominadas por el islam, donde el estatuto de éstas y de los cristianos se traducía, en el mejor de los casos, a la condición de dimmíes, un estatuto de subordinación al que, según el autor, se reduciría la tolerancia de la que hoy se habla aplicándola al pasado de forma anacrónica. A la vista de los hechos, y sin excluir las oportunas matizaciones y situaciones de excepción, se concluye que no estaríamos ante una confrontación coyuntural, sino ante una situación continuada en el tiempo que desmiente las reconstrucciones e idealizaciones que obvian el análisis y presentan las relaciones entre islam y cristianismo en términos de una anacrónica tolerancia. En este sentido, se cuestiona un proyecto como la llamada “Alianza de civilizaciones”, porque adolece de los mencionados problemas, olvida la historia y evita entrar en las cuestiones más controvertidas e incluso llamar a las cosas por su nombre.

Las causas de dicha confrontación sostenida no estarían en desencadenantes o razones coyunturales, ni sólo en la lista de desencuentros del pasado, sino que remitirían a un nivel más profundo, a la propia teología islámica, en concreto al combate por Dios o yihad, un combate que sería exclusivo del islam, presente tanto en el Corán como en los hadices y que se habría generalizado tras la época de Medina. El combate por Dios habría sido el “recurso ideológico/teológico” al que se recurriría en “momentos de crisis” o de “gestación de un nuevo núcleo de poder” para lo cual la referencia a un pasado mitificado habría sido, y es, de gran eficacia simbólica. Y aquí el autor sostiene dos tesis muy concretas. La primera es que hay un componente teológico del islam que lo vincula con la violencia y con la imposición de éste como única religión mundial. Es decir, el problema de fondo afecta al corazón mismo de esta religión, una cuestión que tiene que ser abordada sin temor y que, por otra parte, no tiene por qué ser un obstáculo insuperable, pues cabe tanto nuestra crítica como la del mundo árabo-islámico y, sobre todo, una urgente reforma teológica. La segunda tesis, sin dejar de ser un especial reto para el islam, es también una crítica extensiva a las religiones en general, pues un planteamiento religioso y confesional del pasado y del presente ha quedado ya superado, o al menos redefinido, por la conciencia de la modernidad, el proyecto ilustrado y los retos mismos tanto de nuestra sociedades, cada vez más plurales, como de un mundo globalizado.

En el segundo bloque se aborda la situación actual de la comunidad musulmana en Europa y en España. Al hilo de lo cual, el autor plantea de forma directa cuestiones incómodas y de mayor repercusión. Por ejemplo: cuánta población inmigrante puede soportar una sociedad sin que peligren su estabilidad y su integración cultural, o si una política de puertas abiertas no supondría que la migración acabe siendo una forma de colonización. Sobre la migración musulmana se plantea otra cuestión no menos fundamental y que pone de manifiesto una gran laguna en los estudios realizados: cómo se está gestionando, a nivel documental, esa diversidad, es decir, cuáles son los informes y enfoques de los estudios realizados sobre la situación de los musulmanes en nuestro entorno. Pero también se revela una metodología errónea y en absoluto científica, pues de su análisis se desprende que dichos estudios no son completos ni están actualizados. Suelen ser sesgados, adolecen de autocensura y suelen ser comunes las alusiones a la falta de sensibilidad de la sociedad española, mientras está ausente cualquier crítica al islam o a la población musulmana. Las encuestas dirigidas a esta última tampoco son fiables a tenor del tipo de preguntas formuladas y el contexto de realización. Dentro de esta panorámica documental, el autor dedica una atención especial a la información en Internet, porque en ella parece reflejarse mejor la situación real tanto en España como fuera, pero lo que revelarían las páginas visitadas es que “existe una impresionante guerra de religión en el ciberespacio, con implicaciones en la política nacional e internacional”.

Se aporta también una panorámica general sobre la procedencia y orientación ideológica de las tendencias del islam en nuestro país, sobre el asociacionismo en la población musulmana y sobre la orientación de los neomusulmanes. Generalmente la orientación es tradicionalista o muy reacia a criticar el islam, optando por la ambigüedad o la idealización. Otras veces, el islam aparece como la ideología de recambio a la que se habría llegado después de un periplo personal desde el marxismo o la contracultura. En otros casos, la orientación es claramente antioccidental y antidemocrática, con el agravante de que su difusión recibe financiación de países caracterizados por un islam reaccionario y claramente contrario a los derechos humanos. Todas estas cuestiones nos sitúan frente a una serie de retos, peligros y problemas obvios: el discurso antioccidental, los radicalismos, la presencia en España del islam fundamentalista en grupos claramente organizados, la aspiración a la implantación de la sharía en Europa, la defensa del yihad o la reivindicación de territorios.

Dentro de este panorama general, hay una referencia especial al tratamiento del islam por parte de un sector de intelectuales, entre ellos especialistas, que se caracterizaría por un sistemático olvido del análisis de los hechos y de aquellos rasgos del islam incompatibles con los valores democráticos y, en general, con los derechos humanos, síntoma de una mal entendida búsqueda de diálogo y afán de convivencia. La crítica a este planteamiento es posiblemente uno de los hilos conductores centrales que inspiran este trabajo. La cuestión es que en éste, como en todos los campos, el deber de un investigador es incompatible con la adhesión y la apología. Pero también se desprende del texto que falta una investigación a fondo de las propuestas de autores e intelectuales del mundo árabo-islámico que sí promueven o luchan, de diferentes formas e intensidades, por una verdadera y profunda reforma del islam.

El tercer bloque aborda los principales obstáculos para la integración de los musulmanes tanto en Europa como en España a través de un análisis de problemas concretos, alguno de ellos pocas veces tematizado: la autoexclusión de muchos musulmanes en una sociedad paralela en aspectos básicos como, por ejemplo, la vestimenta, la alimentación, las relaciones familiares o la banca; aspectos soslayados de la cuestión del velo y de la segregación de la mujer; las polémicas en relación a las mezquitas y los retos de fondo que hay detrás de estos problemas concretos.

El cuarto bloque analiza la ortodoxia en el islam tradicional, aún hoy mayoritario y asentado en la supuesta intangibilidad de los componentes fundacionales: el Corán y la Sunna. Un análisis general del islam tradicional arroja, según el autor, como resultado un sistema que ha acabado regulando al detalle la vida religiosa, social, política y personal; una religión anclada en la mentalidad medieval, contraria al diálogo interreligioso (claramente hostil y combativo con el judaísmo y con el cristianismo) y al no musulmán en general, “una religión de guerra contra el infiel” e incompatible con los derechos humanos. El autor también cuestiona la interpretación, a su juicio acomodada y contraria al contexto, de algunas de las aleyas que sistemáticamente se vienen esgrimiendo a favor de la tolerancia, una tolerancia que además no se habría entendido ni desarrollado más allá del sometimiento según el estatuto de dimmíes, es decir, bajo la hegemonía de una única religión aceptada: el islam.

El quinto bloque, dedicado a las tendencias del islam hoy, se ocupa de las distintas declaraciones de derechos humanos promulgadas por el mundo árabo-islámico. La actitud ante los derechos humanos es, como el autor señala, “la piedra de toque de toda verdadera modernización”. Y el problema fundamental que se señala a propósito de las fundamentaciones procedentes del mundo árabo-islámico, es que todas ellas están fundamentadas en la religión, aunque no provengan de asociaciones o partidos fundamentalistas o violentos, sino de organismos internacionales musulmanes que no dejan de exigir sin embargo abiertamente la implantación de la sharía. A ello habría que añadir un análisis de la situación por países, épocas y contextos, y especialmente el papel del asociacionismo y la lucha de las mujeres en este ámbito en el mundo árabo-islámico. Dentro de las tendencias del islam en el mundo moderno, se abordan también los discursos al respecto en la Web, un ámbito sobre el que -pese a su importancia y repercusión- en realidad no hay estudios de relieve. La orientación de esos discursos es, según el autor, de cuatro tipos: idealización, retorno al islam puro, adaptación de la modernidad al islam y reforma moderna del mismo. En la penúltima se opta por la modernidad, la Ilustración, la ciencia y la democracia, pero se entiende que la fe islámica es compatible sin más con estos logros de la humanidad, mientras los primeros discursos coinciden en el fondo con el rechazo a la modernidad ilustrada y liberal a favor de la universalidad del sistema islámico. El cuarto discurso es, sin embargo, el más claramente esperanzador y, fuera de la Red, se corresponde con una de las corrientes defendidas por un buen número de intelectuales y pensadores.

La última parte del libro está dedicada al análisis de las corrientes actuales o vías más señaladas dentro del islam: es decir, la vía fundamentalista, la de aclimatación del islam y la de la reforma. Así, en el sexto bloque se aborda la vía del fundamentalismo islámico y su deriva terrorista, cuáles son sus rasgos generales y sus ideólogos. En esta línea, creo que habría que añadir también la necesidad, como señaló el pensador y teólogo egipcio Nasr Hamid Abu Zayd, de desmontar intelectualmente la retórica del discurso fundamentalista de los grupos islamistas, pero también la retórica que, desde el contexto occidental, incurre en planteamientos también radicales, como si de un espejo del discurso islamista se tratase. Asimismo hay que combatir también la utilización de autores del pasado, como ibn Taymiyya -un autor sobre el que la investigación aún es incipiente- para justificar la violencia contra regímenes islámicos y no islámicos.

En el séptimo bloque se analiza lo que el autor llama “la vía de aclimatación del islam”. Esta vía consiste en “hacer que algo prevalezca y medre en parte distinta en que tuvo su origen”, pero para no cambiar nada. Esta aclimatación, sobre la que no se ha profundizado en nuestro entorno cultural, estaría basada en una idealización del islam tradicional sin base alguna en la historia; la intangibilidad de la figura de Mahoma y del Corán, y lo más importante y peligroso: una adaptación meramente superficial a los valores y principios democráticos, incluidas sus instituciones. En esta vía la retórica y las tecnologías modernas son puestas al servicio de una cosmética del islam tradicionalista que reduce el islam a una representación espiritualizada del mismo, presentándolo como un humanismo que, sin embargo, es totalmente contrario a la autonomía del hombre y su razón.

En el octavo bloque, dedicado a la vía reformista, la única comprometida, si bien en diversos grados, con una reforma también teológica, se desarrolla otra de las contribuciones más interesantes del libro. Esta vía es la única que sería compatible no sólo con el mundo occidental sino, y esto es lo más importante, con los derechos humanos y con los problemas que la civilización humana tiene planteados. El autor ofrece una presentación general, pero muy útil, para orientarse en los autores y obras más significativos al respecto. La gran mayoría de estos son apenas conocidos en Occidente, aunque las obras a las que se hace referencia estén accesibles en inglés o francés. La última parte de este bloque se centra en los retos más inminentes a los que debería hacer frente este nuevo reformismo: la difusión de sus ideas más allá del contexto académico y de las capas más cultas de la sociedad para que esta orientación penetre de verdad, sea efectiva, en la sociedad islámica. El problema es que está en clara desventaja frente al sector tradicionalista mayoritario, bien organizado y con gran predicamento social, por no mencionar el apoyo oficial. Estos reformistas se enfrentan de nuevo, como ya lo hizo el reformismo del XIX y su continuación en el XX, a la cuestión de si la reforma del islam amenazaría a la existencia de éste como religión e incluso como cultura, sin embargo estos autores apuestan por la compatibilidad del islam reformado con la modernidad y quizá la declaración más esperanzadora sea la Declaración de San Petersburgo (Florida) de 2007, un manifiesto de los musulmanes por la laicidad. Otra de las tesis más importantes que se sostienen en el libro está referida a los actuales movimientos de revueltas en el mundo árabe. Por razones editoriales, este fenómeno queda en sí mismo fuera del campo de estudio del libro, pero sí que se advierte sobre un problema fundamental al respecto pues, aunque estas revueltas apuestan por la reivindicación democrática, aún no se está reivindicando, al menos con la misma intensidad y determinación, la liberación religiosa.

El noveno y último bloque es también de gran importancia porque en él el profesor Gómez García establece lo que serían, en su opinión, los principales pasos hacia un nuevo paradigma verdaderamente reformista. Este proceso implicaría las siguientes superaciones: la discriminación de las personas en función del sexo, la prescripción o prohibición indumentaria y alimentaria, la tolerancia asimétrica de las otras creencias, la identificación entre religión y política, la justificación de la violencia en nombre de Dios, la pretensión de una revelación divina literal, la superación de la concepción mítica de la historia. A ello se añade, no sólo en referencia al contexto del islam sino desde el punto de vista de la civilización humana planetaria, la necesidad de ser “saludablemente críticos y libres”, también en el campo de la investigación, y la necesidad de trascender los límites del inacabado proyecto ilustrado, sin obviar sus retos y fracasos, pero también sin dejar de hacer valer ni dejar de defender sus logros, entre los que cabe situar la exigencia de unas normas morales universales y en las que todos podemos coincidir.

A lo largo, pues, de los anteriores bloques temáticos se abordan de forma clara cuestiones candentes en el actual debate sobre el islam, pero sobre todo se pone de manifiesto la problemática teológica e ideológica de fondo y sobre la que habría que actuar. La alusión a la reforma a este nivel, junto con la denuncia de la censura, la autocensura, la tolerancia y el diálogo mal entendidos, así como la necesidad de una mayor difusión, investigación y apoyo al islam verdaderamente reformista, me parecen las aportaciones más significativas de un libro sobre un campo de estudio especialmente complejo y dinámico. En este sentido, creo que puede decirse que estamos también ante un texto, como el tema mismo y como no podía ser de otra manera, panorámico y abierto, relevante sin embargo para contribuir a reconducir el actual debate sobre el islam al dar cuenta, de una forma precisa, de la situación de encrucijada en la que éste se encuentra en nuestro tiempo.


Gazeta de Antropología