Gazeta de Antropología, 1993, 10, artículo 00 · http://hdl.handle.net/10481/13624 Versión HTML  ·  Versión PDF
Recibido 11 septiembre 1993    |    Aceptado 11 octubre 1993    |    Publicado 1993-12
Que diez números no son nada...
Ten issues arenothing...



RESUMEN
Con motivo del décimo volumen de nuestra revista 'Gazeta de Antropología'

ABSTRACT
To mark the tenth volume of our journal 'Gazeta de Antropología'

PALABRAS CLAVE
Gazeta de Antropología | desarrollo de la antropología | crisis de la antropología
KEYWORDS
journal of anthropology | development of anthropology | crisis of anthropology


Hace once años, en octubre de 1982, cuando el pactismo volvía roma la crítica, cuando los sueños de redención social se esfumaban, cuando la autonomía era más futuro que presente, cuando colectivamente entrábamos en el dique seco del diseño y de la imagen por la imagen, entonces nos agrupamos un heteróclito grupo de inquietos a pensar. Fue el origen de la Gazeta, con «z» de resistir.

Editada con medios económicos siempre cortos, tuvimos la virtud de representar la filantropía en su ocaso y el antidiseño. Nuestra independencia, defendida celosamente hasta hoy mismo, tuvo un coste: la deficiente difusión. Sin lugar a dudas, el nuestro fue un proyecto artesanal y voluntarista.

En ese camino no fuimos los únicos. Baste citar que revistas luego muy respetables, como Critique of Anthropology, comenzaron a publicarse a multicopista. De hecho, nada de esto nos resultaba ajeno. El nebuloso horizonte de la Gazeta de Antropología se nutría de viejas militancias políticas, religiosas y ácratas, mutadas en acción cultural. Siempre en torno a pasiones.

Pero todo cambió. Diez números, diez años. Abandonada la piel del «artista adolescente»,la antropología social y cultural granadina y andaluza acabó por recibir el favor público, de la cultura y la universidad. Florecieron los doctorados, cursos, congresos, publicaciones, etc. Y con ellos, las partidas ajedrecísticas por quiméricos poderes, atravesadas por ese sentido del honor que los antropólogos tan bien debiéramos conocer. En este punto más vale olvidar.

Otro grave problema aún no superado: el autodidactismo y la ausencia de puntos comunes de debate. Ni siquiera la «religiosidad popular», el asunto más recurrente en estos años, los ha suscitado. Hasta cierto punto la Gazeta puede haberse anclado en este lugar. Por ello hoy, diez años después de la fundación, la duda y hasta la perplejidad están en nuestro campo. Nacida para resistir, la Gazeta soporta hoy la crisis del éxito de la antropología social andaluza.

No obstante, nuestro éxito particular, el indudable y hasta heroico, es de momento haber llegado al presente con diez números, en provincias, con tenacidad, pasión y militancia cultural. Nos felicitamos.


Gazeta de Antropología