Gazeta de Antropología, 2013, 29 (1), recensión 02 · http://hdl.handle.net/10481/24708 Versión HTML  ·  Versión PDF
Publicado 2013-04
Antonio Miguel Nogués y Franciso Checa (coords.):
La cultura sentida. Homenaje al Profesor Salvador Rodríguez Becerra.
Sevilla, Signatura Demos, 2011.

Clara Macías Sánchez


RESUMEN
Recensión del libro de Antonio Nogués y Francisco Checa (coords.): La cultura sentida. Homenaje al profesor Salvador Rodríguez Becerra. Sevilla, Signatura Demos, 2011.

ABSTRACT
Book review of Antonio Nogués and Francisco Checa (coords.): La cultura sentida. Homenaje al profesor Salvador Rodríguez Becerra. Sevilla, Signatura Demos, 2011.

PALABRAS CLAVE
cultura I etnografía I vida social I antropología I fenómeno religioso
KEYWORDS
culture I ethnography I social life I anthropology I religious phenomenon

Esta obra es el fruto del homenaje que se le ha rendido, ante su reciente jubilación docente, al profesor Salvador Rodríguez Becerra. Durante más de treinta años desarrolló su labor de enseñanza en la Universidad de Sevilla y la de investigación a lo largo y ancho del territorio andaluz. El reconocimiento a esta importante figura dentro del quehacer antropológico que ha sido materializado en este libro, es precisamente un recorrido a través de sus principales preocupaciones antropológicas. Este itinerario está guiado por un gran número de colegas, ninguno de ellos carente de vínculos con el homenajeado, y que han decidido expresar de esta forma su cariño y admiración por el que ha sido su compañero de estudios y amigo, su mentor en el ejercicio de la investigación, o su profesor. De hecho el peso específico de este libro es un símbolo del aprecio con el que cuenta este investigador, autor y profesor, de gran éxito profesional pero de aún más éxito social y personal.

El volumen reúne las colaboraciones de veintitrés autores y está coordinado por dos investigadores más, los que decidieron llevar a cabo este proyecto dándole forma gracias a cinco ejes temáticos: “La cultura de lo sagrado”, “Sin etnografía no hay antropología”, “La controvertida historia de la cultura popular”, “La fiesta como expresión de la vida social” y por último “Qué es la antropología”. Cada uno de estos títulos agrupa las participaciones de profesionales de la antropología española que ejercen su labor en instituciones radicadas en Barcelona, Madrid, Jaén, Huelva, Granada, Sevilla o Santiago de Compostela entre otras, y que con sus trabajos han querido abarcar y actualizar los principales temas que el profesor Rodríguez Becerra ha trabajado durante su carrera profesional. Por eso el libro ha devenido en un manual de consulta que puede ser del interés de un público muy amplio, ya que trata tópicos muy diferentes aunque claramente existe uno de ellos que atraviesa transversalmente todos los textos: el del fenómeno religioso. Junto a él aparecen otros tan actuales como el patrimonio, la memoria y la identidad; el cambio cultural en las relaciones de lo global y lo local en contextos de modernidad; el enfoque constructivista aplicado al análisis de diversos fenómenos sociales como la problemática ecológica, la vivencia amorosa, o la música popular; el uso de la perspectiva histórica en los análisis antropológicos; o la historiografía misma del quehacer académico en un fuerte ejercicio de reflexividad y autocrítica.

El primer bloque está dedicado más específicamente al estudio de la religión, partiendo de una revisión realizada por la profesora Sol Tarrés sobre los estudios de antropología de la religión andaluza a partir de la década de los años ochenta del siglo XX. El predomino en estos estudios de los aspectos festivos sobre las creencias o las praxis que detecta la autora contextualizan la importancia de propuestas teórica-metodológicas como la del profesor Félix Talego acerca de las categorías de ascetismo y de misticismo como dos maneras de vivir la relación con lo sagrado. Al utilizar este termino se amplía la noción de lo religioso, se supera la idea de sistema religioso institucionalizado conectando directamente con la contribución del profesor Briones donde aparecerá por primera vez el concepto de religiosidad popular que será retomado por otros autores en distintos lugares de este libro. Pilar Sanchiz sobrepasa el contexto geográfico andaluz para ocuparse de América latina, lo que fue también el primer objeto de estudio del profesor Rodríguez Becerra. La influencia de la globalización y sus procesos de unidad y diversidad harán su primera aparición en este libro justo aquí, en este caso aplicado a las religiones en el contexto del cristianismo y las nuevas espiritualidades donde están presentes tanto actitudes fundamentalistas como ecuménicas. Estos mismos temas aparecen en el trabajo de Pedro Gómez y su particular descripción y análisis de la problemática que suscita la presencia del Islam en España, y en particular del caso del uso del velo islámico.

La etnografía ha sido y es seña de identidad de la antropología en el contexto científico-académico y Javier Escalera completa sus reflexiones al respecto con la experiencia de campo con el homenajeado en la década de los años ochenta del siglo XX. De hecho este trabajo servirá como introducción al segundo bloque que está ocupado por estudios de caso, que en su mayoría seguirán teniendo presente el fenómeno religioso. Ejemplo de esto es el trabajo de Gerardo Fernández y su descripción de las atenciones ceremoniales a los difuntos de las comunidades aymaras de Bolivia o el de Manuel Jesús García que aborda la labor de la congregación de enfermeros obregones entre los siglos XVI y XIX, tratándose por tanto de una etnografía histórica desde la antropología de la salud. Esta fructífera unión entre antropología e historia refleja uno de los convencimientos más firmemente aplicados por el catedrático hispalense a lo largo de su carrera, y a su vez también está presente en el trabajo de Enrique Gómez sobre la evolución histórica de la romería de la Virgen de la Cabeza en Jaén. Pero al mismo tiempo en este capítulo reaparece el concepto de religiosidad popular de Rodríguez Becerra que es aplicado por María Dolores Vargas a otra cultura diferente a la andaluza, como es el Islam en el Magreb y los fenómenos del marabutismo, los ribat y los morabitos. Los casos etnográficos con presencia fundamental de lo religioso de este segundo bloque se completan con la aportación de Pilar Gil y su descripción del panorama en Chiapas (México) y su actual redefinición de las identidades sociales. El profesor Honorio Velasco propone las categorías de espacio y tiempo como fundamentales en la configuración de los conceptos de mercado y ferias de ganados a partir estudios de caso en Castilla y León. Están presentes aquí también las consecuencias de los procesos globalizadores en la aparición de nuevos circuitos comerciales.

Muchos de los anteriores trabajos han introducido de forma subyacente o explícita el tópico de la cultura popular, que como muy acertadamente señala el título del tercer bloque, no carece de aspectos controvertidos. Las relaciones entre la antropología y el patrimonio son temas con una actualidad de carácter político innegable. Celeste Jiménez de Madariaga se dedica al análisis de los diferentes términos asociados al patrimonio y a su utilización legislativa en el contexto andaluz. La historia local es otra de las caras que presenta este tópico. El análisis antropológico de Javier Marcos sobre las monografías de historia local extremeñas datadas entre el siglo XVI y el siglo XX es un ejemplo más de estas controversias, ya que suponen una reconstrucción ideal que funcionan como fuente de identidad local. Las músicas de tradición oral, otra de las manifestaciones de la llamada cultura popular muy poco tratadas en el contexto andaluz, ocupa el siguiente trabajo. Modesto García aborda el interesante dilema teórico protagonizado por estas músicas en un contexto de modernidad y de patrimonialización. Aparecen de nuevo en este libro estas recientes construcciones sociales que sirven para contextualizar las labores de rescate que se contraponen, en cierta medida, a la evolución creativa. A lo largo de todos los trabajos que conforman este tercer bloque subyace la idea del patrimonio como construcción social, que es abordada por Esteban Ruiz de forma explícita pero aplicada esta vez en su articulación con la sostenibilidad ambiental.

El otro pilar en las investigaciones de Salvador Rodríguez Becerra, el estudio de las fiestas, es el protagonista del cuarto bloque. Xose Manuel González Reboredo realiza su particular homenaje con este trabajo acerca de la evolución de las fiestas de moros y cristianos en Galicia durante la segunda mitad del siglo XX. Aparecerá entonces el fenómeno actual de revitalización festiva y redefinición de lo local que será el objeto central del trabajo de José María Homobono. Incluye en su análisis tanto contextos urbanos como rurales afectados por procesos de globalización, que lejos de hacer desaparecer la cultura festiva y popular, han provocado su reinvención y la construcción de nuevos particularismos.

A modo de cierre, el último bloque pretende responder a una cuestión epistemológica y para ello propone diferentes enfoques que tratan temas clásicos en la antropología y otros de reciente incorporación. Se aplica el paradigma constructivista para el análisis de dos temas bien diferentes: en primer lugar, el de la conciencia medioambiental, de rabiosa actualidad, en la propuesta de Luís Alvárez Munárriz de hacer consciente los modelos culturales que proponen soluciones al problema ecológico. Y en segundo lugar, un tema tan universal como es el amor pero interpretado como construcción social del occidente capitalista. José Luís Anta Félez realiza un atractivo análisis del éxito de las novelas rosas como reproductoras de los mitos fundacionales del capitalismo. Los estudios sobre el campesinado no podían faltar en este recorrido por los intereses de la antropología y en este caso es el profesor Gómez Pellón el que se encarga de ofrecer una actualización sobre su evolución y las diferentes acepciones del concepto de campesino. Enrique Luque Baena se ocupa de la relación entre los conceptos de política, economía y religión, utilizando para ello dos símbolos o imágenes tan dispares y complejos como el Leviatán y el toro de Wall Street. Cierra este completo volumen la aplicación de Joan Prat de los ya clásicos conceptos de ritos de paso de Van Gennep y de los estados de liminalidad, margen y communitas de Turner, haciendo patente su eficacia a la hora de analizar fenómenos como el del Camino de Santiago.

En definitiva, las contribuciones que componen esta obra son una metáfora de lo que el quehacer académico de Salvador Rodríguez Becerra ha supuesto para la antropología como disciplina en España en general y en particular para determinados temáticas como son el estudio de la religión y de las fiestas. A lo largo de las páginas de este libro está presente la síntesis entre teoría y estudios empíricos, tan característica en la disciplina antropológica, que permite detectar y explicar fenómenos sociales que se están dando en diversos lugares al mismo tiempo. Por tanto las contribuciones recogidas en esta obra superan la particularidad del caso etnográfico para elaborar conclusiones o hipótesis con aspiraciones de ser aplicadas de forma teórica. Pero también, debido al amplio espectro de tópicos que tratan sus autores, La cultura sentida será seguramente consultada por personas no iniciadas en la antropología pero con inquietudes relacionadas con los problemas culturales, eso sí, con una vocación social ineludible. Se trata de una auténtica obra colectiva en el sentido de que está hilada de acuerdo a un eje particular, pero al mismo tiempo es heterogénea en cuanto a ideologías, paradigmas y enfoques.


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