Gazeta de Antropología, 2020, 36 (2), recensión 03 · http://hdl.handle.net/10481/66790 Versión HTML
Publicado 2020-12
Agustín Moreno Fernández:
Vida, orfandad y misterio. Invitación filosófica pospandémica.
Almería, Círculo Rojo, 2020.

Pedro Gómez García


RESUMEN
Recensión del libro: Vida, orfandad y misterio. Invitación filosófica pospandémica (Círculo Rojo, Almería, 2020) de Agustín Moreno Fernández.

ABSTRACT
Review of the book: Vida, orfandad y misterio. Invitación filosófica pospandémica (Círculo Rojo, Almería, 2020) by Agustín Moreno Fernández.

PALABRAS CLAVE
filosofía | humanismo | misterio
KEYWORDS
philosophy | humanism | mystery

En estos tiempos de tecnoevo desventurado, cuando tantos profesores filósofos ya no piensan, sino que vagan extraviados por el laberinto de la historia de la filosofía, o se entretienen en regurgitar pasajes de Marx, Nietzsche, Lenin, Heidegger o Derrida, o languidecen en el limbo de sus fantasías y delirios, resulta estimulante leer un librito como este. El autor no tiene grandes pretensiones, pero es loable que no sea de esos que sustituyen la argumentación por la facundia y basan su ética particular en una vida de señoritos militantes de un izquierdismo tan siniestro como anacrónico. No obstante, al autor tampoco hay que pedirle más de lo que da: basta con que, como hace, en vez de limitarse a computar, se arriesgue a pensar sobre la condición humana en las coordenadas del presente.

La obra, de 120 páginas, no es sistemática, sino una recopilación de ensayos breves, orientados en una misma dirección humanista y ofrecidos como invitación a una filosofía alejada de todo dogmatismo. En momentos y sin pretenderlo, recuerda aquellos otros ensayos de Miguel de Montaigne.

El contenido del volumen, que el mismo autor presenta sucintamente y tras el prólogo escrito por Marino Pérez Álvarez, consta de un pórtico y dos partes. El pórtico incluye dos notas: la “Filosofía pospandémica” preconiza un pensamiento aliado de la humanidad ante las crisis y los riesgos de apocalipsis, y “Huérfanos de plenitud” destaca la universal orfandad y manquedad e incompletetitud humana, que no admiten soluciones utópicas y suscitan sin cesar las preguntas perennes.

La primera parte, que tiene un único capítulo, “Hacia un humanismo del misterio”, expone lo que quizá sea la intuición o la tesis fundamental, la búsqueda de respuestas a los interrogantes antropológicos en la línea de un humanismo, redefinido, sin certezas últimas, que parte de una permanente reconsideración de los temas, en un “humanismo de preguntas” compartidas por todo el género humano. Tras la escucha de todos los saberes, la compleja vida del individuo, la sociedad y la especie se topa con el misterio humano, el irreductible misterio inscrito igualmente en el universo. La apertura a la noción de misterio, más allá de la ciencia y del enigma algún día resoluble, parece insoslayable al tomar conciencia de los límites de lo conocible, que dejan sin respuesta última a las grandes preguntas filosóficas. Según Agustín Moreno, vivir frente al misterio pertenece a la mejor forma de vivir de cara a la realidad.

La segunda parte, bajo el rótulo “Escritos sobre el deseo, el amor, la muerte, el sentido y el tiempo”, incluye cinco ensayos, cada uno de los cuales recoge varios artículos breves en torno al respectivo epígrafe. Son temas universales, transversales a la historia humana y a todas las biografías, que son examinados con realismo y lucidez, haciendo girar el caleidoscopio de una crítica constructiva. Esta parte y el libro concluyen con un fugaz “Cierre”, presentado como “una última profesión de fe”, muy personal, reivindicada con hondura existencial, a la vez que con una audaz convicción ilustrada.

En conjunto, las reflexiones del autor siguen un enfoque que aborda sus temas mediante descripciones fenomenológicas, a las que doy un sentido positivo. Porque pienso que el fenómeno no es una apariencia evanescente, sino que es también real: un nivel de la realidad que nosotros percibimos con nuestros sentidos y nuestros instrumentos, sin negar en absoluto que haya otros niveles que lo impliquen y lo expliquen relativamente.

Ese enfoque queda lejos de toda opción dogmática y reduccionista. Da por sentado que hay otros múltiples niveles de organización, de observación, de explicación. Pues resulta doctrinariamente ilusorio creer que el acceso al conocimiento de lo real es reducible a un único nivel fundamental omniexplicativo. Más bien hay una pluralidad articulable de puntos de vista racionales, inagotables quizá, pero que apuntan incluso más allá, al misterio, en el que todo está y todos estamos, aunque indefectiblemente se nos escape su cabal comprensión.

Epistemológicamente, lo que en un tiempo dado es desconocido abarca los problemas que se pueden solucionar con teorías disponibles, los enigmas que aún no se tiene idea de cómo resolver, pero también el misterio que solamente se entrevé y solo puede ser evocado e invocado.

Los desvelos del autor, que trasluce el texto, examinan las grandes preguntas, no a partir de los descubrimientos de las ciencias astrofísicas, o microfísicas, o biológicas, o históricas, sino a partir de las múltiples facetas del vivir ordinario, esa experiencia que discurre entre los pequeños aconteceres, las opciones vitales, los traumas, los problemas y los logros, bajo las omnímodas repercusiones de una mundialidad ubicua.

Entre las cualidades que exhibe el autor, cabe subrayar el fino sentido de la observación, capaz de elevarse desde una anécdota cotidiana hasta un profundo análisis psicológico, un diagnóstico social, una hermenéutica filosófica, o un destello teológico, que nos hace caer en la cuenta de algo que antes no habíamos visto. Acierta a describir lo que pasa y a auscultar el sentido, o el sinsentido, de eso que pasa, con sus afanes y abdicaciones, sus posibilidades y trampas, sus exigencias, expectativas, riesgos e incertidumbres.

Llama la atención, finalmente, la cuidada calidad literaria de la prosa, las ocasionales y oportunas pinceladas de ironía, la perceptible honradez intelectual del discurso, la connaturalidad de fondo con que alude a las convicciones de su cosmovisión cristiana.


Gazeta de Antropología