Gazeta de Antropología, 2007, 23, artículo 18 · http://hdl.handle.net/10481/7043 Versión HTML  ·  Versión PDF
Recibido 17 mayo 2007    |    Aceptado 3 agosto 2007    |    Publicado 2007-10
Las cinco consecuencias sociales de la globalización
Five social consequences of globalization



RESUMEN
La globalización es parte de un proceso en el que la localización es su complemento antagónico. Esto significa a los flujos económicos y humanos concentrados en las ciudades desarrolladas al mismo tiempo que quienes se quedan en sus lugares de origen se arraigan identificándose con el mundo global a través de los medios masivos de comunicación. Internet como la principal ventana a las imágenes y discursos, promueve ideas y sentimientos de pluralidad como libertad de elección y competencia. En contraste, en las zonas comunitarias se gestan sentimientos de solidaridad. Ambos son consecuencias de lo global y lo local que se ubican en cinco dimensiones.

ABSTRACT
Globalization is part of a process in which localization is an antagonistic complement. This means economic and human movement in developed cities at the same time as others remain in their homes of origin identifying with the global world through massive communication media. Internet as the main window for images and discourse promotes ideas and sentiments of plurality such as freedom of choice and competition. By contrast, in the community areas, sentiments of solidarity are expressed. Both are the consequences of global and local phenomena that are located in five dimensions.

PALABRAS CLAVE
globalización | localización | igualdad | libertad
KEYWORDS
globalization | localization | equality | freedom


1. Introducción

Las consecuencias de la globalización (1) definida como la consolidación de mega empresas líderes en tecnología y la maximización de la producción en un mercado mundial simultáneo, han sido identificadas en la calidad ambiental y la calidad de vida. De este modo, Singapur destaca como el país más globalizado, Norteamérica sobresale como la zona con mayor poder de compra, México se encuentra en el primer lugar de inmigrantes e Irlanda repunta con un crecimiento sustentable aunque se proyecta que en el 2100 aumentará 88 centímetros el nivel del mar (observar los gráficos en el anexo).

Sin embargo, en Asía, Latinoamérica y Europa, la globalización ha consolidado los efectos dominó definidos como los choques bursátiles de un mercado accionario con otro en economías emergentes como las de Singapur, Corea, Malacia Hong Kong y Taiwán (efecto dragón), Brasil (efecto zamba), México (efecto tequila), Argentina (efecto tango) y Rusia (efecto vodka).

Los efectos dominó se han explicado desde cuatro teorías:

Rezago informativo. Plantea la diferencia de uso horario que explica por qué las operaciones de los mercados accionarios poderosos influyen en las operaciones de los demás.

Precio del arbitraje. Establece la convergencia de la misma cotización de activos en todos los mercados. Por lo tanto, se genera el entrelazamiento constante de las acciones a largo plazo de dos o más economías.

Choques exógenos. Conocido como fuga de capitales especulativos (retiro de activos financieros con altos rendimientos) por parte de bancos, casas de bolsa, fondos de inversión, fondos de pensiones y tesorerías de las empresas.

Movimientos comunes. Identifica los flujos de capital a corto plazo que responden al balance fiscal en cuenta corriente, tasa de inflación y tamaño de la deuda externa.

Las cuatro teorías refieren procesos económicos y psicosociales en las decisiones de transferir los capitales entre las bolsas de valores. En tal sentido, los indicadores macroeconómicos y geopolíticos expuestos pueden complementarse con los indicadores socio psicológicos. Consecuentemente, la globalización implicaría efectos derivados de la igualdad de oportunidades en un sentido social y la libertad de elección en un sentido individual.

A continuación se exponen dos fundamentos (igualdad y libertad) de las cinco consecuencias de la globalización económica tecnológica y la localización arraigada.

 

2. Desarrollo

John Rawls desarrolló una teoría de la justicia que demostró las insuficiencias del intuicionismo (ideología que consideraba a las personas selectoras de lo que es bueno y lo que es malo) y la pertinencia de complementar una disyuntiva histórica: la libertad versus la igualdad para solucionar la problemática de la injusticia social generada por el Estado liberal (Piña 2005).

La estructura social del Estado benefactor promovió la justicia social a través de instituciones que dieron por hecho una equidad social (las personas nacen con las mismas oportunidades). Esta problemática fue resuelta por John Rawls a partir de tres fundamentos:

-Toda persona posee igual derecho a la más amplia libertad compatible con una libertad igual para todos.
- Las desigualdades son inaceptables a menos que sea razonable esperar que actuarán en beneficio de todos.
- Por lo tanto, las posiciones y oficios deben estar abiertos para todos.

La libertad era la conciencia de la necesidad, en consecuencia, la desigualdad implicó oportunidades exclusivas para unos cuantos individuos.

John Rawls concibió al Estado liberal como inmoral e injusto y propuso una teoría con su correspondiente método que desvanecieron y superaron una falsa dicotomía: la libertad versus la igualdad. El planteamiento de John Rawls consistió en la conciliación de ambos valores materializados en un contrato social. Se trató de la configuración de dos formas de Estado (benefactor y liberal) con base en una síntesis moral (Salazar 2004).

Una teoría de la justicia social y un método de equilibrio reflexivo surgieron de las reflexiones de John Rawls sobre las problemáticas de la inmoralidad del Estado liberal mínimo. Su propuesta consistió en valores comprensivos de tolerancia y pluralidad de visiones morales orientadas a demandas compatibles. Es en este sentido que la teoría de la justicia social estableció los fundamentos morales y jurídicos, políticos y sociales, liberales y democráticos para una sociedad democrática liberal justa. Por lo tanto, es un acercamiento interpretativo y heurístico (asume críticas y ajusta sus planteamientos) a los sistemas políticos (Díaz 2004).

Son siete los fundamentos de John Rawls en torno al Estado liberal justo:

-La percepción (2) de libertad.
- Las subsiguientes creencias en torno a la equidad de oportunidades.
- Los consecuentes valores de igualdad.
- El necesario individuo moral que busca el bien social a partir de establecer un punto de equilibrio reflexivo entre los valores de la igualdad y las percepciones de libertad.
- La obvia cooperación y la posterior participación.
- La resultante sociedad democrática justa; cooperativa, ordenada y estable.
- La inevitable redistribución de la riqueza del Estado liberal para una vida plena.

Posteriormente, John Rawls planteó el principio del maximum(elección racional de un sistema político de menores costos frente a mayores beneficios a través de un contrato social). De este modo, la libertad e igualdad como principios de justicia, en un nivel institucional, fueron criterios que orientaron las decisiones ciudadanas.

Los principios de igualdad tuvieron en los principios de diferencias sus contrapesos. Dichas desigualdades sociales, políticas y económicas beneficiaron a los menos aventajados. Consecuentemente, surgió la equidad (oportunidades abiertas en la obtención de oficios).

Ambos principios, develaron la improcedencia del pensamiento utilitarista que justificó las ventajas sociales, políticas y económicas en los individuos. Enmarcados por el concepto de equilibrio reflexivo entre la estructura social (3)y las decisiones individuales, cada ciudadano acepta los dos principios de justicia para construir una sociedad ordenada con individuos moralmente libres e iguales (Fernández 2006).

De este modo, el Estado fue planteado como un redistribuidor de la riqueza. A través de sus instituciones, se enfrentaría a los intereses hegemónicos que apelan al principio de libertad para lucrar con los servicios públicos. En tal sentido, la libertad de consenso como la capacidad que tienen los individuos para elegir, hacer y ser fue el principal instrumento en la concepción del Estado justo.

En tal sentido, Robert Nozick planteó el impacto social del Estado liberal radical y lo comparó con el Estado liberal clásico de Rawls. Concibió una forma de Estado mínimo como el único permisible y justificable para una sociedad liberal. Esta forma mínima de Estado fue rechazada por Rawls al considerar que violaba los derechos individuales. Sin embargo, en la concepción de Nozick los derechos humanos, sobretodo los de libre pensamiento y propiedad determinaron la función protectora del Estado. Nozick argumentó que la diferencia entre las necesidades individuales coartó la cooperación entre las personas. Es decir, cada miembro autónomo, es igual en sus derechos más no en sus obligaciones de solidaridad. Moralmente, la decisión de cada individuo implicó su responsabilidad.

En este sentido, el Estado benefactor al entrometerse en las libertades de los individuos afectó directa, negativa y significativamente el funcionamiento y la estructura social, los derechos políticos y mercantiles de las personas. Es así como Nozick planteó un Estado mínimo que sólo debiera garantizar el derecho a la propiedad y la seguridad correspondiente (Fernández, Güemes y Vigil 2006).

Por lo tanto, el Estado liberal fue una opción pertinente porque promovió los derechos individuales. Sin embargo, Rawls advirtió que históricamente el Estado ha expropiado propiedades para transferirlas a una elite. El estado ha transferido propiedades a personas particulares que no han probado merecer dichos bienes. Por lo tanto, el Estado es inmoral.

En contraste, Nozick consideró al Estado máximo como ilegitimo por usurpador y redistribuidor. Ambas funciones le pertenecerían a la racionalidad de los individuos quienes pueden decidir cotizar, comprar, vender, intercambiar o regalar sus bienes. El Estado fue ilegitimo porque restringió estas iniciativas en las personas. Por lo tanto, la pobreza y la exclusión social, fueron consecuencias de la inmoralidad e impertinencia del Estado. Más aún, el Estado ha sido ineficaz en la distribución de la riqueza. Finalmente, la solución a la injusticia social es impulsando una nueva moralidad en la sociedad civil.

- En el Estado mínimo pueden enmarcarse las utopías de cambio moral: los derechos civiles.
- Sin embargo, bajo el Estado liberal no fue posible cambiar la moralidad humana individualista a una moralidad colectivista.
- Además, fue indispensable cambiar el marco jurídico para activar el cambio moral.
- Por lo tanto, la sociedad también debió cambiar en sus hábitos más que en sus valores.

En los planteamientos de John Rawls y Robert Nozick se enfatizaron los conocimientos decisorios y las habilidades comunicativas que llevarían a la construcción de una entidad (Estado, grupo o individuo) moral líder (4). Precisamente, es en las democracias gobernadas por la representación de voluntades mayoritarias y minorías proporcionales más que por oligarquías, dictaduras o tiranías, donde ambos planteamientos liberales son pertinentes. Sin embargo, esta estructura liberal democrática fue incompatible tanto para el crecimiento individual como para el desarrollo comunitario.

En este sentido, Milton y Rose Friedman (1992) plantean que la igualdad de oportunidades es diferente a la igualdad de resultados. El Estado social al promover la equidad también restringe la libertad de crecimiento económico al planificar la producción y regular la oferta y la demanda.

En consecuencia, la dicotomía entre la globalidad, principalmente económica y tecnológica, y la localidad, esencialmente la decisión a partir de sentimientos, implica a los dos fundamentos de justicia humana: la igualdad y la libertad. Precisamente, son cinco las consecuencias que subyacen a este proceso de globalización y localización.

De la territorialidad hacia la extraterritorialidad. En el sentido de lo territorial, la migración a las zonas desarrolladas económicamente propicia la erosión de las identidades locales. Los espacios urbanos se fragmentan en barrios disgregando las comunidades y sus procesos de cooperación y solidaridad. El poder sobre los espacios públicos que el Estado expropió para legitimarse ahora la iniciativa privada lo utiliza como estrategia para su crecimiento económico. Por tal motivo, en el sentido de lo extraterritorial, los espacios geográficos son sustituidos por los espacios geopolíticos. La política comercial externa y la política comercial interna tienden a asemejarse. Los espacios públicos son sustituidos por los espacios privados. El Estado invierte en la infraestructura necesaria para facilitar la inversión en zonas turísticas y zonas maquiladoras más que en la infraestructura educativa para redistribuir los beneficios económicos (5).

De la seguridad hacia la inseguridad. En el sentido de la seguridad, el mercado político se encarga de vigilar y establecer las mejores condiciones para que se desarrolle el mercado económico. En las democracias liberales, las personas votan por aquellas opciones que les prometen acabar con la delincuencia y consecuentemente, les presentan escenas de operativos y subsiguientes capturas de personajes supuestamente peligrosos para la sociedad, redes de traficantes que amenazaban con el estado de derecho o bien funcionarios que fueron corrompidos. De este modo, en el sentido de la inseguridad, se construye una ideología del castigo no a los responsables directos que son quienes diseñan y aplican las políticas públicas, sino a los responsables indirectos, aquellos que su situación socioeconómica les orilló a delinquir. Esta ideología del castigo, ha sido más severa con el delincuente común que con los banqueros prófugos de la justicia (6).

De la movilidad hacia la inmovilidad. En el sentido de la movilidad, una consecuencia y evidencia del nulo poder del Estado frente a los flujos financieros es la capacidad que tienen de transferirse y devastar las economías de los países como las de América Latina e incluso de las regiones económicas como las de los tigres asiáticos. Consecuentemente, en el sentido de la inmovilidad, las bases de datos son utilizadas para vigilar a las personas, sus intereses o necesidades, sus ingresos y su consumo actual y futuro (7).

De la inclusión hacia la exclusión. En el sentido de la inclusión, los medios de comunicación, Internet como el principal escenario, son el sinóptico moderno (8), es el principal instrumento y escenario de libertad de decisión y la consecuente pluralidad o voluntad mayoritaria. Es el lugar donde los locales observan a los globales. Precisamente, en el sentido de la exclusión, las personas marginadas económicamente, pagan para acceder al sinóptico, las personas pagan para poder informarse no de política, sí de las peripecias de los políticos que demostrarán su incompetencia con iniciativas, no de economía, sí de las consecuencias de la inflación, no de la ciencia, sí de la ética distorsionada de algunos científicos que pretenden más progreso con más inventos, no de tecnología, sí del último invento que será obsoleto y aumentará los residuos en el planeta, no de cultura, sí de imágenes y discursos dominantes que se impondrán en la educación.

De la satisfacción hacia la insatisfacción.En el sentido de la satisfacción, las necesidades motivan a las personas a buscar, seleccionar, comprar y utilizar productos o servicios. Este proceso trato de asemejarse a la realidad comercial mediante modelos económicos que predecían el comportamiento del consumidor. Se trataba de un comportamiento lineal en el que las personas eran consideradas como clientes racionales, deliberados y sistemáticos. Sin embargo, las empresas pronto advirtieron que el comercio reflejaba a una sociedad afectiva. Es así como en el sentido de la insatisfacción, se plantea que las necesidades de los consumidores son creencias, percepciones y valores heurísticos e improvisados. Este proceso emocional es interminable y cíclico al derivarse de sentimientos que funcionan como analogías de una sociedad adversa a su futuro (9).

En estas cinco consecuencias de la globalización pueden observarse su decantación de lo general a lo particular y su relación inversa de este a aquel. Esto implica una menor igualdad en lo social y una mayor libertad en lo individual. Este desequilibrio caracteriza a las democracias liberales más globalizadas y localizadas. Estas sociedades abiertas que responsabilizan a los individuos desintegrando sus grupos, sus comunidades, sus sociedades y sus culturas presentes y futuras.

A continuación se presenta el esbozo de una propuesta.

 

3. Conclusión

La globalización al ser reversión de las sociedades cerradas que aumentaron la igualdad de resultados y disminuyeron las libertades individuales por la ausencia de sus derechos y los regímenes autoritarios. Implica a un nuevo sistema social, económico y político diferente puede construirse a partir de la concatenación de sus consecuencias. Es decir, que independientemente de la igualdad y la libertad, la consecuente afectividad y racionalidad, las subsiguientes solidaridad y competencia, son los factores para revertir un sistema injusto para las minorías marginadas económicamente.

El desequilibrio, entre la igualdad y la libertad puede revertirse a partir de sus consecuencias concentradas en la solidaridad y la competencia. Esto sugiere excluir a la burocracia estatal, permitir la auto gestión comunitaria y el desarrollo de un auto sistema educativo.

 

 

Notas

1. “Interdependencia e interconexión de los flujos financieros y económicos en tiempo real” (Zúñiga y Asún 2004: 36).

2. “Es el proceso mediante el cual obtenemos información de nuestro entorno por medio de los sentidos” (Pallí y Martínez 2004: 288).

3. “Aquellos elementos del sistema social que proporcionan las oportunidades o contextos en los que un miembro del sistema social interactúa con otros miembros del sistema” (Herrero 2004: 106).

4. “Es el proceso por el cual una persona tiene la capacidad para influir y motivar a sus seguidores de modo que contribuyan al logro de los objetivos establecidos y al éxito del proyecto” (Castro 2006: 88).

5. “El sector que gana la mayor influencia es el que consigue hacer su propia conducta una incógnita variable de las ecuaciones elaboradas por otros sectores para hacer sus cálculos, a la vez que logra hacer de la conducta ajena un factor constante, regular y previsible. Las unidades con mayor poder son aquellas que constituyen fuente de incertidumbre para los demás. La manipulación de la incertidumbre es la esencia de lo que está en juego en la lucha por el poder y la influencia en cualquier totalidad estructurada” (Bauman 1998: 47).

6. “Construir más cárceles, elaborar nuevas leyes que multipliquen el número de votaciones punibles mediante la prisión, obligar a los jueces a agravar las penas con medidas que aumentan la popularidad de los gobiernos; muestran que son severos, lúcidos y resueltos, y sobre todo que se ocupan no sólo de la protección personal de los gobernados sino también, en consecuencia, de brindarles seguridad y certeza; y lo hacen de manera tangible, visible y por ello convincente” (Bauman 1998: 155).

7. “La base de datos señala a los consumidores fiables y dignos de confianza, a la vez que separa a los demás, a quienes no cree capaces de participar en el juego del consumo simplemente porque en sus vidas no hay nada digno de ser registrado. La función principal del panóptico era asegurarse de que nadie pudiera escapar del espacio rigurosamente vigilado; la de la base de datos es que ningún intruso pueda ingresar con información falsa y sin las credenciales adecuadas. Cuanto mayor es la información sobre alguien en la base de datos, mayor es la libertad de movimientos” (Bauman 1998: 69).

8. “Donde quiera que estén y que vayan, pueden conectarse a la red extra territorial en la que los más contemplan a los menos,.. seduce a las personas para que se conviertan en observadores y los pocos a quienes los observadores observan son rigurosamente seleccionados” (Barman 1998: 71).

9. “Sólo cuenta la volatilidad, la temporalidad intrínseca de todos los compromisos; ésta es más importante que el compromiso en sí, al que, por otra parte, no se le permite durar más que el tiempo necesario para consumir el objeto de deseo. Conviene que los consumidores no puedan fijar su atención ni concentrar su deseo en un objeto durante mucho tiempo; que sean impacientes, impulsivos, inquietos; que su interés se despierte fácilmente y se pierda con la misma facilidad. Estar en marcha buscar, no encontrar o mejor, no encontrar aún, no es malestar sino promesa de felicidad” (Bauman 1998: 108-110).

 


 

Bibliografía

Bauman, Z.
1998 La globalización: consecuencias humanas. México, FCE.

Castro, A.
2006 “Teorías implícitas del liderazgo, contexto y capacidad de conducción”, Anales de Psicología, 22: 88-97.

Díaz, M.
2004 “Desarrollo sustentable: pasado, presente y futuro”, Ingenierías, 25: 17-23.

Fernández, M.
2006 “La globalización y las claves del nuevo poder red”, Entelequia, 1: 65-85.

Fernández, V. (M. Güemes y J. Vigil)
2006 “Estado y desarrollo en los discursos del Banco Mundial”, Revista Latinoamericana de Economía, 144: 33-71.

Pallí, C. (y L. Martínez)
2004 “Naturaleza y organización de las actitudes”, en T. Ibáñez (y otros (coord.), Introducción a la psicología social. Barcelona, UOC, 188-254.

Piña, E.
2005 “El desarrollo sustentable: Aportaciones de la escuela austriaca de economía”, Estudios Sociales, 25: 142-161.

Friedman, M. (y R. Friedman)
1992 La libertad de elegir. Barcelana, Grijalbo.

Salazar, L.
2004 Para pensar la política. México, UAM.

Zúñiga, C. (y R. Asún)
2004 “Diseño y validación de una escala de identidad regional”, Revista de Psicología Social, 19: 35-49.




ANEXO

Gráfico 1

 

Gráfico 2

 

Gráfico 3

 

Gráfico 4

 

Gráfico 5

 

Gráfico 6

 


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