Gazeta de Antropología, 2006, 22, artículo 33 · http://hdl.handle.net/10481/7116 Versión HTML  ·  Versión PDF
Recibido 4 noviembre 2006    |    Aceptado 12 diciembre 2006    |    Publicado 2006-12
Reseña etnográfica sobre la comunidad cristiana evangélica de bolivianos en Purchil (Granada)
Ethnografical note on Bolivians' Evangelical Christian Community in Purchil, Granada, Spain









RESUMEN
El colectivo de migrantes de origen boliviano constituye la nacionalidad extranjera más numerosa en la localidad de Purchil, en la Vega granadina. Entre ellos, desde los últimos cinco años, se está creando una comunidad cristiana evangélica compuesta por personas de esta nacionalidad. En este proceso de gestación y consolidación en el contexto migratorio concreto de Purchil, confluyen varios factores: la propia experiencia migratoria de una veintena de miembros bolivianos, apoyados externamente por el propio entorno confesional del país de origen y por otras comunidades evangélicas de Granada. También participa la administración local de Purchil. La forma preferente de agrupamiento es en torno al espacio y el tiempo religiosos de la comunidad cristiana evangélica. En este sentido, las prácticas religiosas constituyen para sus miembros una estrategia de adaptación al nuevo contexto migratorio, en donde despliegan sus creencias del país de origen en interrelación con las homónimas del país de acogida.

ABSTRACT
Migrants of Bolivian origin constitute the most numerous foreign national group in Purchil, in Granada's Vega. In the past five years, an Evangelical Christian community composed of people of this nationality has begun to form. Several factors inform the process of gestation and consolidation in this particular migratory context in Purchil: first, the personal migratory experiences of a score of Bolivian members of this community; second, external support from the same confessional environment in the country of origin, as well as from other evangelical communities in the province of Granada; and third, the involvement of Purchil's municipal government. The preferred form of gathering for this community is in the religious space and time of Evangelical Christianity; in this sense, religious practice constitutes for its members an adjustment strategy to their new migratory context, in which they reveal beliefs from their original country in interrelationship with the homonymic cases of the receptor country.

PALABRAS CLAVE
migraciones | bolivianos | religión | evangelismo | estrategia de adaptación
KEYWORDS
migrations | bolivian | religion | evangelism | strategy of adjustment


  Este artículo es resultado de una investigación realizada entre profesores de las universidades de Granada, Huelva, Sevilla y Almería y subvencionada por la Dirección General de Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia, como proyecto I+D, de referencia BSO2003-0497/CPSO, sobre el tema del pluralismo religioso en contextos de inmigración en Andalucía.

 

1. Breve contextualización etnográfica del colectivo boliviano en Purchil

Purchil es una localidad de La Vega de Granada, perteneciente al ayuntamiento de Vegas del Genil, junto a Ambroz y Belicena. El conjunto de ellos acoge un total de 5.795 habitantes censados, de los cuales 247 son de nacionalidad extranjera, lo que supone un 4,3% de la población (1). Estos tres municipios se han dedicado tradicionalmente a la agricultura, como el resto de la totalidad de La Vega. Fundamentalmente, cultivos de tabaco y de girasol. Desde hace unos años, coincidiendo con la expansión urbanística en el área metropolitana de Granada y la consiguiente desaparición de numerosas hectáreas de terrenos de cultivos, sus gentes-fundamentalmente los hombres- han empezado a dedicarse a la construcción y muchas mujeres al servicio doméstico. La población de Purchil se ha visto aumentada por la construcción de nuevos asentamientos de viviendas, a modo de zonas residenciales del extrarradio de la ciudad, y por la llegada de personas procedentes de otros países. Entre éstas, destaca el colectivo de bolivianos y bolivianas. La mayoría proceden del territorio de Cochabamba, en Bolivia. La ocupación laboral de éstos es fundamentalmente en el sector de la agricultura, en ocasiones de forma temporal, y sujeta a la movilidad geográfica. Le siguen la construcción y el servicio doméstico.

[Se_Boliviano_36] (2) “Construcción y campo. Los bolivianos, la mayoría están de albañil en construcción, y los demás en el campo. Los que no tienen papeles, la mayoría en el campo. Muy pocos en lo demás. Sí.

La gran mayoría han permanecido en territorio español de forma irregular durante algún tiempo, lo que les ha dificultado aún más salir de la precariedad laboral y social en la que se encontraron al llegar al Estado español. Podemos afirmar, en términos generales, que se trata de un flujo migratorio constante de carácter económico, con la intención en el origen de mejorar su situación económica y social y, sin descartar -como se nos revelado en el trabajo de campo- la intención de regresar al país de origen cuando la situación personal mejore. Mientras que este momento se materializa, se puede dividir la experiencia migratoria en tres secuencias:

- Una, que incluiría desde la toma de decisión de emigrar hasta la llegada a España.

[Ja_Boliviano_23] “Bueno, yo antes siempre… yo no pensaba, ni salía ni nada, entonces cada vez en el país había problemas, el dinero que hay allá cada vez más bajo, más bajo, y el dólar de Norteamérica que sube cada día. Cada año que sube más y más y ya se acerca…

[Ja_Boliviano_23] El año pasado llegué casi en el mes de julio, ¿no? Entonces… nada más llegué, al mes así, menos de un mes… tres semanas que estuve aquí y como no conocía lugar ni nada, para mi era difícil, ¿no?”

- La segunda se corresponde con los primeros intentos de asentamiento, nunca estables, debido principalmente a la situación legal de irregularidad y con la búsqueda incesante de empleo, que lleva aparejada la movilidad geográfica la gran mayoría de las veces.

[Ja_Boliviano_23] “Supuestamente si no hay trabajo… trabajar estamos obligados a trabajar, encontrar algún trabajito, sea duro o no sea duro, ¿no? Porque si no trabajamos pues ¿de dónde comemos? ¿pagamos el alquiler y todo eso? La obligación era trabajar. La esperanza era que saliera otro trabajo.”

- Y la tercera fase, que comienza con la obtención de un mínimo de estabilidad legal, laboral y económica, posibilitando el empezar a plantearse, en un primer momento, el envío de remesas y/o la reagrupación familiar, y, posteriormente, el regreso al país de origen.

[Se_Boliviano_36] “Sí, ahora ya me he regularizado el año pasado en agosto mi situación. Sí, ahora tengo el mayor derecho para… acceder al trabajo, para poder caminar. Es una tranquilidad, sí.

2. La incipiente comunidad evangélica boliviana en Purchil

2.1. Las prácticas asociativas religiosas

A pesar de estos trazos generales, el colectivo de bolivianos y bolivianas en Purchil va creciendo en número y es bastante heterogéneo en algunos aspectos. Uno de ellos lo encontramos en las creencias y prácticas religiosas de las gentes: desde quienes no se pronuncian sobre ello, hasta los que sí lo hacen, distinguiéndose entre católicos y evangélicos. A su vez, podemos añadir otra diferencia más y correlativa a la anterior: quienes son practicantes y quienes no lo son. Entre este amplio espectro, nos ocupamos aquí de la incipiente comunidad evangélica de bolivianos y bolivianas, que desde hace unos tres años están tratando de consolidarse como comunidad religiosa cristiana evangélicapara las gentes de esta procedencia especialmente.

[Investigador] “¿Cómo se definiría exactamente vuestra comunidad dentro del amplio abanico del protestantismo?” [Se_Boliviano_36] “Iglesia Cristiana Evangélica.

[Investigador] “¿Es la misma, por tanto, que a la que pertenecen los pastores españoles Manuel y Emilio?”

[Se_Boliviano_36] “Pertenecen a la misma.”

Hecho que refuerza el que a partir de los distintos estudios que, desde las ciencias sociales, se han realizado sobre los procesos migratorios, se haya puesto de manifiesto que uno de los primeros pasos en el proceso de adaptación de los inmigrantes extranjeros en la nueva sociedad, es la formación de agrupaciones y asociaciones (Bolzman 1997: 78). Estas agrupaciones pueden ser asociaciones culturales, sindicales, casas del pueblo, etc., así como agrupaciones religiosas en las que el migrante puede comunicarse en su propio idioma, reproducir sus pautas culturales de origen, establecer un campo social de relaciones (amistad, apoyo, reivindicaciones, resolución de problemas, etc.) y expresar, de manera más o menos formalizada, sus identidades colectivas. Concretamente, como defienden Briones y otros (2006: 196) en Andalucía la forma preferente de agrupamiento entre los inmigrantes ha sido en torno a los espacios religiosos. En el trabajo de campo en Purchil, hemos constatado cómo los migrantes se remiten a los espacios religiosos cuando quieren señalar un lugar prioritario al que acuden en busca de apoyo, ayuda o de referentes conocidos. Pero el mismo dato ha aparecido al detenernos en otras confesiones. Así, por ejemplo, los marroquíes suelen acudir en primer lugar a la mezquita-oratorio más próximo, los ucranianos se dirigen a las iglesias más representativas del lugar y los latinoamericanos a las iglesias evangélicas o a las parroquias católicas y a sus servicios sociales, preferentemente a Caritas parroquial (3).

[Moh_Musulmán_40] “Cuando llega por primera vez un estudiante o un trabajador, el mapeo primero que hace es decir “Bueno… ¿dónde está la mezquita? ¿Dónde puedo ubicarme? ¿Dónde está la zona árabe?” Cuando encuentras primero la zona árabe, preguntas que “¿Por favor, dónde está la mezquita? ¿Dónde está la comida halal? ¿Dónde puedo comer algo que no tenga cerdo?” Y tal.”

El agrupamiento religioso ha adoptado dos modalidades, asociacionismo informal y formal. El asociacionismo informal, que se corresponde con la situación actual de la comunidad de bolivianos y bolivianas evangélicas de Purchil, constituye la modalidad más frecuente entre los migrantes en sus primeras fases del trayecto migratorio; después, muchas asociaciones pasan a convertirse en formales, mediante la inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, a medida que el proceso de asentamiento se va haciendo definitivo. De este modo, el asociacionismo hay que entenderlo como un proceso dinámico cuyas realidades cambian según los contextos en los que los inmigrantes se inscriben. Este paso de lo informal a lo formal se realiza a medida que los migrantes van adquiriendo conocimientos y desarrollando destrezas sobre el marco jurídico-administrativo en el ámbito religioso (tras la práctica lograda en los ámbitos laboral, sanitario, educativo, etc.) y sobre sus derechos como colectivo (Briones 2006: 196).

Como apuntan Levitt y Glick Schiller (2004: 81-83), aunque no todos los vínculos religiosos transfronterizos están ligados con la migración; no obstante, las poblaciones migrantes pueden identificarse como diásporas religiosas, en vez de aferrarse a la identidad de un Estado nación. Construcciones identitarias como “los que no toman”, referido a los evangélicos que promulgan la abstemia, frente a “los que toman” que son “los no cristianos”, operan en ocasiones de forma más fuerte que la propia identidad nacional boliviana, tanto dentro como fuera del grupo. Así, la identidad forjada en las creencias religiosas excede los límites de la mera adscripción a una determinada confesión religiosa. Las gentes de esta comunidad son cristianos evangélicosy bolivianos, con toda la carga cultural que ello puede llevar aparejado. Comparten una serie de creencias y prácticas confesionales, reinterpretándolas en el contexto migratorio que les está tocando vivir. El grupo se va asentando así como un referente para sus iguales, esto es, creyentes y compatriotas. Y este proceso se da tanto a la llegada al país receptor, como en el país de origen, atrayendo no sólo a familiares, sino también a otras personas adscritas a la misma confesión, la Iglesia Cristiana Evangélica, de creciente peso en Bolivia (4).

[Ja_Boliviano_23] “El nombre de la institución que yo seguía, el nombre era… que era reconocida por el gobierno nacional de allá y todo eso. Abreviado lo llaman UCE, que significa Unión Cristiana Evangélica. Tenía una asesoría jurídica, ¡¡todo eso tiene!! Está legalizado por… no es ilegal nada, ¿no? Supuestamente, tiene jurisdicción para evangelizar en cualquier sitio, cualquier lugar, pues… uno puede formar iglesias, puede levantar una iglesia donde hay… en los sitios en los que todavía no conocen el evangelismo, pueden ir a evangelizar los pastores.”[Investigador] “¿Cuál es la religión mayoritaria en Bolivia?”

[Ja_Boliviano_23] “La mayoritaria ahorita mismo supuestamente es el catolicismo, ¿no? (…) Por ejemplo, en mi institución, yo me acuerdo que había siempre congresos; yo siempre asistía a reuniones, porque en la juventud asumía ahí… de los jóvenes, yo trabajaba con casi unos sesenta u ochenta jóvenes que había, arriba de cincuenta había. Yo trabajé ahí casi dos años y medio, trabajé ahí. Supuestamente, yo he conocido ahí más el evangelismo y todo eso, porque venían de Venezuela, Perú, Argentina…no sé, de otros países.”

 

2.2. Estructura de la comunidad

Entre veinte y treinta personas conforman la población flotante de esta comunidad religiosa. Se trata de una asociación religiosa informal en tanto que aun no está inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio del Justicia. Los miembros habituales, cuya presencia es constante, se elevan a poco más de una decena de personas y son las que mantienen y gestionan el grupo, ayudados por dos pastores españoles, uno de la comunidad de Gójar y otro de la de Armilla (5).

[Se_Boliviano_36] “De esos veinticinco, unos diez serán así… están regularmente. Los demás son pasajeros, a veces vienen, a veces no vienen. Al mes una vez vienen…con secuelas tal vez.

[Se_Boliviano_36] Para la palabra yo siempre cuento con ellos. Es que ellos están más preparados.”

Junto a los pastoresespañoles, se puede hablar de otros líderes de nacionalidad boliviana, que sirven de intermediarios entre las directrices de los pastoresy el sentir del resto de la comunidad. Esta tarea de representantes laicos de la comunidad religiosa evangélica boliviana es confiada en personas, únicamente hombres hasta la fecha, que ya en Bolivia tenían experiencia en formar parte de entidades religiosas evangélicas.

[Se_Boliviano_36] “Yo llevo unos veinticinco años desde mi juventud. Cuando retorné de aquí, entonces mi iglesia ha confiado también en mi. He estado… el líder del pueblo. ¿Cómo lo llaman acá? ¿Anciano lo llaman allí?”

[Investigador] “¿Desempeñabas algún cargo en la UCE?”

[Ja_Boliviano_23] “Sí. Yo allá lo llaman directivo de los jóvenes, y donde mi iglesia central, donde yo asistía, miembros eran unos ciento ochenta. Ya estaba en una clase distinta, la clase de mayores, así lo llamamos nosotros allá. Por ejemplo, allá los domingos había un dominical en la mañana. Hay clase de los mayores, hay clase de niños y clase de jóvenes. En las clases de jóvenes yo supuestamente estuve y… antes, antes, en el dos mil, yo asumía como secretario de la directiva de los jóvenes. Luego, en el dos mil uno, a mediados de eso, asumí como presidente de los jóvenes. Y así asumía y asumía… entonces… Mi responsabilidad era asistir a las reuniones supuestamente muy… o sea… supuestamente para… estar en la directiva para mi era para mucho tiempo, porque me perdía y había congresos de dos d… una semana, tenía que ir a otros departamento, locales, informes… Entonces… Pero sí, trabajábamos en equipo.”

Incluso, son las entidades religiosas oficiales de los países de origen, los que confían la misiónde evangelizar en los países receptores a individuos que antes ejercían algún tipo de actividad religiosa o tenían algún tipo de responsabilidad y que han tomado la decisión de emigrar. Posteriormente, estos migrantes readaptarán su labor al nuevo contexto, partiendo del bagaje de sus experiencias personales durante y después del periplo y de las nuevas relaciones entabladas en el país receptor. El caso de Purchil constata la teoría sobre prácticas religiosas transnacionales que apuntan Glick Schiller (2004: 23), según la cual “las agrupaciones religiosas de alcance global configuran la experiencia de la migración transnacional, en tanto que los migrantes se inspiran y recrean, a partir de las religiones globales, al convertirlas en locales y comenzar el proceso de nuevo. Las instituciones migrantes, también, son espacios en los que convergen los distintos modelos de organización colectiva, de difusión global, con las respuestas locales individuales. Y en ellas se producen nuevas mezclas de creencias y prácticas religiosas”. Igualmente, desde otras comunidades evangélicas, como las citadas de Gójar y Armilla, el grupo recibe otros recursos, materiales y humanos, con lo que se refuerzan los lazos de solidaridad y sociabilidad de estas comunidades evangélicas de inmigrantes. Entre los recursos humanos de los que hablamos, en ocasiones, se trata también de personas de procedencia extracomunitaria, en su mayoría, latinoamericanos, como un pastor de El Salvador o dos misioneras evangélicasde México.

[Mexicana_Misionera_37] “En nuestro caso, ya te digo, la Iglesia… la Iglesia Evangélica de aquí de Granada solicitó nuestros servicios, nuestro apoyo para dar ehhh… servicios en la comunidad, concretamente aquí en Granada, con toxicómanos, con drogadictos, ehh…, vamos a la cárcel también, a hacer reuniones ahí de… orientación también familiar, inserción en la sociedad.”

[Mexicana_Misionera_37] “Nuestra colaboración con extranjeros en cierta medida es ayudarles a la, a la inserción cultural, incluso estamos de acuerdo con que ehh, para los españoles, para este Gobierno supone un… ajuste si no es que desajuste qué hacer con tantos inmigrantes, ¿no? sobre todo, que vienen a eso, a… trabajar que la mayoría son ilegales etcétera, ¿no?”

Además de estas ayudas, junto a las donaciones privadas procedentes de dentro y fuera de la comunidad, ésta no recibe ningún tipo más de subvención o prestación económica para la gestión de sus prácticas, salvo como veremos a continuación, en lo referente al espacio destinado al culto.

[Investigador] “¿Recibe vuestra comunidad algún tipo de subvención de algún organismo de la Iglesia Cristiana Evangélica o de alguna entidad pública o privada?”

[Se_Boliviano_36] “No, lo único nuestras ofrendas en cada reunión. Eso poco a poco va ya sumando, multiplicando. No son de los bolivianos mismos; eso son de los todos que vienen a la reunión que entonces colocan su grano de arena. Y eso es para sustentar algunos gastos del grupo. ¡Ah!, hasta ahora aquí no… no tenemos ningún gasto. Porque todo, por ejemplo, el traslado a las reuniones los domingos loasen los hermanos españoles. Nos recogen, los coches vienen, ellos nos recogen, nos llevan.”

En este proceso de consolidación de la comunidad evangélica de bolivianos en Purchil, intervienen junto a los citados actores sociales, otros de carácter público, como el ayuntamiento de Vegas del Genil, que les cede el salón de actos cada viernes tarde hasta la noche para que celebren el culto. Se trata de una actuación significativa, ya que por medio de ella se reduce la posible conflictividad social entre la población migrante y la autóctona. Sin obviar este interés del ente local de facilitar la integración de estas gentes en la vida de Purchil, nos hemos encontrado con otro motivo que, aunque en principio se presente como secundario, es merecedor de ser destacado: las personas bolivianas integrantes en esta comunidad, resultan “menos molestas” para la población autóctona y las autoridades locales por razones vinculadas a estereotipos y prejuicios sociales, tal y como testimonia de forma fidedigna este extracto de la entrevista:

[Investigador] “¿Cómo son actualmente las relaciones entre vuestra comunidad y el ayuntamiento de Purchil?”

[Se_Boliviano_36] “Con el grupo que tengo… que tenemos nosotros, cristianos, sí. Pero con el resto de la gente boliviana no, porque tienen muchos problemas. Ya no hay confianza con las autoridades. Incluso del… de la gente, de los propios vecinos de purchil, ya no tienen confianza en los bolivianos, porque beben mucho, hacen problemas, hacen peleas, problemas matrimoniales, hacen muchas cosas. Y eso es lo que atrae la desconfianza de los españoles a ellos. El alcalde, la autoridad, quiere que todos seamos como nosotros somos en el grupo.

En este proceso se va perfilando un auge probablemente progresivo de asentamiento de determinadas creencias religiosas en la provincia de Granada y, extensivamente, en gran parte del territorio español. De hecho, uno de nuestros informantes nos habla toda una red de comunidades evangélicas repartidas por toda la costa mediterránea comprendida entre Granada y Castellón, territorio que coincide con los destinos laborales más habituales de bolivianos-principalmente en agricultura intensiva-, así como de otras nacionalidades como la ecuatoriana.

[Se_Boliviano_36] “Sí, en Tutana. Sí, tenemos contactos y hay otras personas líderes, bolivianos también que se han encargado, que están también en coordinación con algunos españoles, evangélicos. Entonces, tenemos ya…(..) también van de aquí y vienen también. En las épocas de trabajo, van allá y después vienen aquí cuando aceituna, cuando tabaco, espárrago, vienen y se van. Y la gente que mucho más tiempo ha estado allá, también están en Bolivia algunos. Por ejemplo, un líder, que tenía un pastor, ha estado casi cuatro años en Tutana, ahora está allá en Bolivia trabajando ya en otra iglesia, ayudando como obrero.

Este hecho refuerza los planteamientos de Isidoro Moreno (1998: 171) acerca del supuesto proceso de secularización en las sociedades contemporáneas, pues frente a quienes entienden que la modernidad supone necesariamente un deterioro progresivo del ámbito de los sagrado, el autor defiende que lo que caracteriza precisamente a nuestro mundo contemporáneo es la pluralidad de sacralidades, la fragmentación, pero no la desaparición de lo sagrado. Esta nueva situación de un país cada vez más plural en su organización e ideas religiosas, está provocando reacciones distintas y estrategias adaptativas similares, tanto por parte de los migrantes como de los autóctonos (Briones 2006: 193). De hecho, tampoco podemos afirmar una disminución generalizada en las creencias y prácticas religiosas de los migrantes; pues éstas como veremos más adelante, son precisamente iniciadas o retomadas con más vigor a la llegada al nuevo país. Algo que ya adelantaron Bastenier y Dasseto (1979: 157), cuando se preguntaban a cerca de la religiosidad de origen de los migrantes católicos en Europa de los setenta, si se encontraba en proceso de perder su vigor a consecuencia de las transformaciones sociales y culturales introducidas por la extensión de las prácticas económicas capitalistas. A ello respondían que si bien es verdad que en el momento de su transplante en el contexto racionalizador de las sociedades importadores, su “memoria” religiosa podía llegar a desagregarse rápidamente, esta pérdida de prestigio del factor religioso concernía en mayor medida al sector instituido en la religión, en sus modos de funcionamiento institucionalizados y gestionados por las grandes iglesias de las que los migrantes han aprendido a desconfiar o frente a las que siguen siendo marginales (a la manera de las clases sociales subalternas autóctonas).

 

2.3 Relaciones con otras entidades religiosas

En estos primeros momentos de formación de la comunidad evangélica de bolivianos en Purchil, salvo las relaciones entabladas con otras entidades religiosas evangélicasy las mencionadas colaboraciones puntuales con la Administración local de Vegas del Genil, se trata de una comunidad no expuesta aún al intercambio con otras confesiones religiosas. No se puede afirmar lo mismo de otras confesiones minoritarias implantadas en Granada, sobre todo en el núcleo urbano, donde los encuentros interreligiosos comienzan a ser relativamente frecuentes. Así, con la Iglesia católicaes hacia la que se presentan más prejuicios, unos derivados de cuestiones más de fondo y; otras más puntuales e, incluso, anecdóticas. A pesar de ello, no podemos afirmar que hayamos encontrado una opinión homogeneizada al respecto, ni negativa, ni tampoco de apertura.

[Ja_Boliviano_23] “Del mismo modo que si un político, véase el Alcalde de Purchil, os dona una casa [me interrumpe Javier y al quite dice: "bienvenida" refiriéndose a la donación] ¿qué haríais entonces si fuera un párroco católico? ¿Aceptaríais? Y yo te pregunto: ¿y lo hará? Entiendo Javier, pero ponte en el caso hipotético de que así fuera. Sí, pero sin condiciones. Pero supuestamente si yo si… o sea… mmm… si le dona un terreno, alguna casa, un sitio o cualquier cosa, si es con condiciones, no es con nosotros. Si es así regalado, ¿cómo no?”

[Se_Boliviano_23] “¿Y aceptaríais que la Iglesia Católica os cediera un local parroquial? También… también estaríamos de acuerdo; no pasa nada porque yo tengo algunas experiencias a lo mejor de coordinar con los padres, que nos conocen de los protestantes, de lo que sea. Pero nosotros, eh… la humildad nos pertenece, hemos de agacharnos ante cualquier persona o autoridad y buscar relaciones, buscar a lo mejor formas de convivir con ellos… y no hay otra.”

Entre las cuestiones de fondo citadas, éstas giran en torno a representaciones sociales que circulan entre el colectivo de migrantes que, al igual que la población autóctona, también emplea una serie de prejuicios, en este caso, sobre la “escasa” o “torcida” moralidad y, por ende, de la religiosidad de los españoles y españolas. Esta serie de estereotipos es también común hacia otras comunidades religiosas de inmigrantes, como por ejemplo las musulmanas. Esta idea no hace sino despertar en los evangélicos cierta desconfianza.

[Ja_Boliviano_23] “Sí, sí. Yo me imagino… entonces que España es muuuy abierta. A la edad misma, ¿no? Los niños, las chicas, todos los niños, las niñas, desde corta edad ya están de camino en todo. Allá eso no está permitido para la juventud tanta libertad. Pero aquí…supuestamente yo me imagino que desde los treinta años se casan aquí. Alá no, allá a veces… no sé si la obligación de cada uno, que a los diecisiete o dieciséis años ya están casados. Edad corta. Hay están, tienen niños, tienen unos hijos y se forman unas familias grandes también.”

 

2.4. El culto

Como hemos adelantado antes, el espacio de reunión para la celebración de los cultos, hasta la fecha es el salón de actos del ayuntamiento de Vegas del Genil que se les ha cedido. Cada viernes, antes de las 20:00 horas, se puede ver a un grupo de bolivianos y bolivianas llegando al lugar de la cita, unas veces en bicicleta -transporte mayoritariamente empleado por estas personas-,otras caminando. Fuera les esperan los dos pastores evangélicos españoles, que suelen venir acompañados de otras personas evangélicas también españoles, para aumentar el número de asistentes y tratar así de consolidar al grupo. Este espacio de reunión no se había utilizado anteriormente para estos mismos fines ni para otros parecidos. Entre la población autóctona de Purchil, no ha existido anteriormente una experiencia grupal y consolidada de evangélicos que demandasen servicios de esta índole, como el uso y aprovechamiento de un espacio, a raíz de las necesidades organizativas que un grupo de personas con visos de perdurabilidad, como es el caso, tiene en un municipio para el libre desarrollo de sus actividades, públicas y privadas (6). El formato del culto evangélico de cada viernes no difiere en su esencia de otros homónimos: gran importancia de la música (acordeón y guitarra) y de las canciones, siendo los bolivianos los encargados de la música, sus intérpretes. Aunque a veces cuentan con la colaboración de otros fieles visitantes. Las manifestaciones musicales son intercaladas con la palabra de los pastores y, a continuación, con la de quienes deseen hablar, aunque esta ulterior intervención no siempre se produce.

[Ja_Boliviano_23] “Hay cantos sobre alegría, de gozo, mmm… ¿cómo te digo? De celebración, de júbilo, ¿no? Entonces allá, supuestamente hay grupos con equipos electrónicos Yo me imagino que aquí por ejemplo, los españoles las canciones que tienen, tampoco… sí…[vacila y piensa] el país mismo está acostumbrado a otro ritmo, ¿no? No sé cómo… o sea… llevan… la música, muy distinto, muy… muy callado, muy… y… no es… no tiene… es como si no tuviera sabor, faltaría guita. No lo llevan de corazón. Yo me imagino que si cantan de corazón…”

[Ja_Boliviano_23] “Pues hay un grupo acá [de música] que siempre llevan el símbolo Santa Cena, que siempre llevan a Armilla.”

Las manifestaciones de las prácticas religiosas de las personas procedentes de Bolivia, en ocasiones, no se corresponden con las de la población evangélica autóctona. Las de aquellos suelen ser más emotivas, más intensas, hasta el punto que el clima de exaltación mágico religioso que se crea en ocasiones en una de estas liturgias es tratado de evitar por los pastores españoles, que miran con recelo los cultosen los que se producen experiencias de este tipo, típicas de la rama del pentecostalismo. Aquí un testimonio de uno de los líderes bolivianos de la comunidad al referirse a estas diferencias con el evangelismo en España:

[Se_Boliviano_36] “La doctrina, como lo llamamos nosotros, de la Biblia. La doctrina. ¿La doctrina? Sí, podría ser la alegría de alabando… alabanzas espirituales. Somos más… alegres, con manos [alza las manos y las mueve como ejemplo]; alertos; con alegría… Es más participativo entre todos. Entonces aquí, la cultura, la tradición misma, no se adaptan aunque hablemos el español, el mismo idioma que los españoles, no siempre nos adaptamos tal y como ellos quieren. Es entonces en la doctrina donde se presentan las diferencias más notables, ¿no?Sí, es un cambio no poco, muy mucho. Después el resto, la predicación, la forma de expresarse, es todo igual.”

[Mexicana_Evangélica_37] “Hombre, sí es diferente, tomando en cuenta que es una sociedad diferente. Y… la cultura sí es completamente distinta, pero en cuestión de base de liturgia y demás, no. es lo mismo, finalmente es la misma… religión, aunque esté en diferente parte, claro, a lo mejor en uno empiezan orando y a lo mejor en el otro empiezan cantando, a lo mejor… pero la base es la misma.”

 

2.5. Otras funciones de la comunidad evangélica de Purchil

Los bolivianos y bolivianas que forman parte de la comunidad cristiana evangélica de Purchil, al igual que otros colectivos religiosos que integran población migrante en su seno, desempeñan otros fines socio – económicos, más allá de los estrictamente religiosos. Al igual que algunas mezquitas que agrupan a las personas con recursos escasos procedentes de países como Marruecos o Senegal, esta pequeña comunidad de bolivianos acoge a los recién llegados. Además de rezar por ellos, los ayudan económicamente en situaciones difíciles, gestionan informalmente el acceso laboral, facilitándoles empleos o buscando casas donde residir. En ocasiones, el pertenecer a una comunidad religiosa, además de constituir una seña de identidad, aparece ante la población autóctona como una especie de distintivo de “calidad”, en el sentido de que son considerados menos conflictivos, más obedientes. Este mismo hecho lo hemos encontrado en otras confesiones como la católica, en la que algunas mujeres son contratadas para el servicio doméstico guiándose por el criterio de ser buenas cristianas. La comunidad religiosa se presenta así como un referente al que acudir cuando cierto sector de la comunidad migrante boliviana llega a Purchil. Hasta el punto de que, en ocasiones, mucha de la gente que conforma el núcleo de la misma y que manifiestan que no eran creyentes en sus países de origen y ahora, motivados por la asistencia recibida en el primer período de la llegada al nuevo país, continúan participando en la misma, llegando, incluso, a adoptar papeles con más o menos relevancia dentro del grupo.

[Ed_Boliviano_28] “Dejé de ser creyente. Pero eso no indica que yo haya dejado de seguir a Cristo. Eso lo llevo por dentro. Si no voy, lo llevo por dentro [se refiere al culto, a la iglesia] Cada uno es cristiano de sí mismo. Y si no va, entonces puede crear su propio… ¿cómo te puedo decir? Su propio… puede probar Que dios existe. Puedes leer en cualquier momento la Biblia, siempre y cuando haya que arrepentirse de los pecados que uno haya cometido. Esa es mi versión.”

Además de este primer apoyo, se plantean proyectos que canalicen estas inquietudes sociales de carácter asistencial, como por ejemplo la creación de un albergue, con el objetivo de proporcionar canales de ayuda y apoyo en la experiencia migratoria a este sector de la población inmigrada con menos recursos.

[Ja_Boliviano_23] “Por lo menos un sitio con camas por lo menos para unas veinte personas.”

[Investigador] “Disculpa, entonces ¿de qué se trata exactamente tu proyecto?”

[Ja_Boliviano_23] “Un lugar en el que se queden. Un lugar, un culto, en el que se pueda llevar un servicio, una ayuda económica normal ¿no? Lógicamente no, pero siempre tiene que ser con la ayuda de un pastor aunque sea. Sería un convenio con el español mismo.

 

3. Conclusiones

En el conjunto de las redes transnacionales entre las que circulan los actuales flujos migratorios, no sólo viajan las personas, sino que con ellas circulan también y de forma paralela en bastantes ocasiones las creencias religiosas, como elemento fundamental de todo su bagaje cultural de origen. El conjunto de creencias religiosas está conformado tanto por las prácticas populares y cotidianas de algunos migrantes, como por las líneas oficiales de la religión de sus países de origen. Ambas se interrelacionan a su vez con las homónimas en los países receptores, produciéndose algunas veces fricciones más o menos notables en los terrenos de la interpretación y/o de la puesta en práctica. Dando lugar todo ello a un proceso de transformación del mapa religioso en el Estado español, tal y como ha sucedido anteriormente en otros países como Francia o los Estados Unidos. Así, en los flujos migratorios iglesias de distinta denominación pueden unirse por razones de solidaridad -”todos somos cristianos”- lo que funciona en los primeros momentos del trayecto migratorio. Pero cuando el asentamiento se estabilice las diferencias internas del colectivo pueden surgir, sobre todo entre la posición dominante de los pastores españoles frente a la subalterna de los migrantes bolivianos.

La comunidad boliviana de cristianos evangélicos en Purchil, responde a ciertos patrones similares de otros asentamientos religiosos, en los que la tarea proselitista se combina e, incluso se confunde, con medidas asistenciales en el campo de lo social, que van desde los aspectos más materiales, como la búsqueda de recursos económicos y la integración socio laboral, hasta otros aspectos más vinculados al terreno de lo emocional y lo afectivo.

Correlativamente, estas prácticas se van consolidando la presencia y la vigencia de la comunidad religiosa entre la población inmigrada, la cual ve en la religión y en su proyección organizacional un espacio para la integración y el apoyo en la experiencia migratoria. De este modo, la comunidad boliviana de cristianos evangélicos de Purchil, acoge un número más o menos estable de fieles procedentes en su mayoría de Bolivia, junto a otro grupo itinerante de personas, también de esta nacionalidad, en tránsito que encuentran en esta participación una estrategia de adaptación a la sociedad mayoritaria/dominante, con diversos resultados según los casos.

 



Notas

1. Datos referentes al 2005. Extraídos del Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía (SIMA). En http://www.iea.junta-andalucia.es/sima/htm/sm18911.htm [última consulta 27/11/06].

2. La sílaba “Se”, o más adelante “Ja”, hace referencia el nombre ficticio del informante. A continuación, aparece la nacionalidad y, por último, la edad.

3. Un grupo de antropólogos de distintas universidades andaluzas, bajo la dirección de Rafael Briones, han desarrollado entre los años 2003 y 2006, sendas investigaciones sobre pluralismo religioso en contextos de inmigración, auspiciadas por los programas de la Dirección General de Investigación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en el marco del Plan Nacional I+D+I, así como por la Dirección General de Políticas Migratorias, Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía.

4. En este caso no podríamos emplear el término “diáspora religiosa” como hacen Levitt y Glick Schiller (2004:23), pues ni los motivos fundamentales de la decisión de la emigración, ni el todavía reducido número de migrantes evangélicos lo permitiría. No obstante, como se remiten a la “diáspora religiosa” las autoras es únicamente como una posible identidad a la que pueden adherirse los migrantes en el país receptor, no la única. La misma o mayor fuerza identitaria puede tener el sentirse miembro de toda una diáspora religiosa, sentirse masa, que el formar parte de una pequeña comunidad con férreas intenciones de consolidación y crecimiento.

5. Con “pastor” hacemos referencia a la persona que tiene la prelatura o cualquier otra dignidad eclesiástica cristiana con fieles a su cargo y cuidado. En este caso, se trata claro está de “pastores evangélicos”.

6. Ello no implica que en Purchil no residan españoles evangélicos; aunque sí es cierto que si los hubiere la propia comunidad evangélica desconoce de su existencia, pues las personas de nacionalidad española que acuden al culto de cada viernes son invitados por los pastoresde Gójar y Armilla y proceden de otras localidades cercanas como la capital Granadina o Armilla y Albolote.

 



Bibliografía

Bastenier (y Dassetto)
1979 “Hipothèses pour une analyse des stratégies religieuses au sein du monde migratoire en Europe”, Social Compass, 1979/1, vol. XXVI: 145-170.

Bolzman, C.
1997 “Identidad colectiva, dinámica asociativa y participación social de las comunidades migrantes en Suiza: La búsqueda de la ciudadanía local”, Migraciones, nº 2: 75-98.

Briones, Rafael (y otros)
2006 “Incidencia sociocultural de la religión entre los inmigrantes en Andalucía”, Actas del IV Seminario sobre la Investigación de la Inmigración Extranjera en Andalucía. Córdoba, 2005. Sevilla, Dirección General de Políticas Migratorias de la Junta de Andalucía: 193-207.

Levitt, Peggy (y Nina Glick Schiller)
2004. “Perspectivas internacionales sobre migración: conceptualizar la simultaneidad”, Migración y Desarrollo, nº 3: 60-91.
http://www.migracionydesarrollo.org[última consulta 28/03/06]

Moreno, Isidoro
1998 “¿Proceso de secularización o pluralidad de sacralidades en el mundo contemporáneo?”, en Arnaldo Nesti (coord.), Potenza e impotenza della memoria. Scritti in onore di Vittorio Dini. Roma, Tibergraph Editrice (170-184).


Gazeta de Antropología