El libro Feminismos negros. Una antología presenta la primera traducción al español de textos escritos por las siguientes feministas negras: Sojourner Truth, Ida Wells, Patricia Hills Collins, Angela Davis, Carol Stack, Hazel Carby, Pratibha Parmar, Jayne Ifekwunigwe y Magdalene Ang-Lygate. Esta antología comienza con una introducción y unas notas escritas por la profesora de Antropología Social Mercedes Jabardo. Las personas que han traducido de manera magistral los textos de las autoras anteriormente mencionadas son: Mijo Miquel, Ana Méndez, Marta García de Lucío, Sergio Ojeda y Esperanza Mojica.
El libro está muy bien organizado y su estructura general es la que se detalla a continuación: en primer lugar encontramos un prólogo escrito por la profesora Jabardo donde responde a la pregunta de por qué es necesaria esta antología del feminismo negro en castellano. En dicho prólogo Mercedes Jabado presenta la antología y explica las razones que la llevan a afirmar que ella también es feminista negra.
El prólogo va seguido de una introducción escrita también por dicha profesora cuyo objetivo es establecer un diálogo con el feminismo negro teniendo en cuenta nuestra visión eurocéntrica. En esta sección se explica la relevancia que tiene cada una de las autoras negras seleccionadas en esta antología dentro del feminismo negro, hecho que justifica su elección para traducir al español algunos de sus textos más relevantes y acercarlos de este modo al feminismo de occidente.
A continuación encontramos diez capítulos en los que se ofrece la traducción de diez artículos fundamentales en el feminismo negro. Dichos capítulos se agrupan en cuatro secciones:
La sección primera se titula “Pioneras del feminismo negro” y nos presenta dos textos de Sojourner Truth: “Convención de los derechos de la mujer” y “Sufragio femenino”. Además, esta sección incluye el texto “Horrores sureños: la ley Lynch en todas sus fases” escrito por Ida B. Wells. Este primer apartado nos presenta el feminismo negro con perspectiva histórica.
La sección segunda lleva por título “Bases conceptuales del feminismo negro” y nos ofrece la traducción de los trabajos de tres autoras fundamentales en el feminismo negro: Patricia Hill Collins con “Rasgos distintivos del feminismo negro”; Ángela Y. Davis con “I Used to BeYour Sweet Mama. Ideología, sexualidad y domesticidad”. Esta sección acaba con el capítulo seis en que se traduce el trabajo de Carol Stack denominado “Roles sexuales y estrategias de supervivencia en una comunidad negra urbana”. Este apartado presenta textos que sientan las bases para entender las experiencias de las mujeres negras desde categorías teóricas propias.
Seguidamente, encontramos la tercera sección denominada “La segunda ola del feminismo negro. Diáspora y estudios culturales” que consiste en dos trabajos de cabecera de este período: por un lado, “Mujeres blancas, ¡escuchad! El feminismo negro y los límites de la hermandad femenina” de Hazel V. Carby, por otro lado la sección acaba con el trabajo de Pratibha Parmar denominado “Feminismo negro: la política como articulación”. Este apartado presenta conexiones entre el feminismo negro afroamericano y el feminismo negro británico.
Finalmente, el libro acaba con una sección denominada “Nuevas narrativas. Discurso portcolonial e identidades diaspóricas”. Al igual que en la sección anterior, encontramos los dos trabajos más importantes de este período: “Cuando habla el espejo: la poética y la problemática de la construcción de identidad para las métisse de Bristol” de Jayne Ifekwunigwe. Por otro lado, el texto seleccionado para ilustrar las nuevas narrativas que surgen en este período es el trabajo de Magdalene Ang-Lygate titulado “Trazar los espacios de la deslocalización. De la teorización de la diáspora”. Este apartado presta atención a textos que exploran nuevas formas discursivas de representar a las mujeres negras.
El libro Feminismos negros. Una antología es digno de elogio por varias razones: los textos seleccionados ilustran claramente el pensamiento de las feministas negras, sus preocupaciones y sus contribuciones a la teoría feminista. Asimismo, esta antología tiene una estructura muy clara tal y como se ha descrito en los párrafos anteriores, las autoras están ordenadas de un modo cronológico y la traducción del inglés al español es impecable.
Esta antología es una aportación fundamental al interés que en los últimos años se está despertando por los feminismos contra-hegemónicos. El libro consigue visibilizar a las mujeres negras con sus intereses, inquietudes y problemáticas, de ahí que podamos afirmar que el feminismo negro potencia un proyecto de justicia social. Además, en el prólogo y en la introducción, la profesora Jabardo nos ofrece su aportación personal al pensamiento feminista negro y señala la necesidad de reconocer las aportaciones de dicho feminismo al movimiento feminista hegemónico en manos de mujeres blancas. De este modo, esta antología reivindica las voces de las feministas negras con sus problemáticas, sus necesidades y sus opresiones.
Me gustaría finalizar esta reseña reconociendo el magnífico trabajo de coordinación y selección de textos llevado a cabo por la profesora Mercedes Jabardo, así como el de todas las personas que han participado en la traducción de los mismos. Esto hace que este libro se convierta en una referencia obligada para los estudios feministas en los países de habla hispana. Tras la lectura de este magnífico libro, al igual que la profesora Jabardo afirma en el prólogo, me atrevo a afirmar que “yo también soy feminista negra”.



