Gazeta de Antropología, 2016, 32 (1), artículo 00 · http://hdl.handle.net/10481/43050 Versión HTML  ·  Versión PDF
Recibido 16 junio 2016    |    Aceptado 21 junio 2016    |    Publicado 2016-06
Presentación. Minorías étnicas, globalización y contextos urbanos en América Latina
Presentation. Ethnic minorities, globalization and urban contexts in Latin America




RESUMEN
El presente texto se propone presentar el trabajo monográfico “Minorías étnicas: globalización y contextos urbanos en América Latina”; para lo cual, en primer lugar, se expone una breve contextualización general de la obra en su conjunto y, a continuación, se presenta de manera sucinta cada uno de los artículos que componen este importante esfuerzo que ayuda a comprender mejor los peligros, las emergencias y los retos que supone la diversidad en el mundo contemporáneo.

ABSTRACT
This text intends to present the monograph work entitled ''Ethnic minorities: globalization and urban contexts in Latin America''. For this purpose, it firstly summarizes general contextualization of the work as the whole, followed by brief representation of each article that comprises this important endeavour that provides a better understanding of dangers, emergencies, and challenges posed by diversity of the contemporary world

PALABRAS CLAVE
diversidad | interculturalidad | globalización | contextos urbanos
KEYWORDS
diversity | interculturality | globalization | urban contexts


Introducción

En cuanto tema tópico de la Antropología y las Ciencias Sociales, ríos de tinta han corrido en torno a minorías étnicas en Latinoamérica. La novedad y la urgencia de los estudios que aquí se compilan radica en que todos ellos son abordados desde una mirada crítica contemporánea.

Así, una perspectiva contemporánea de fenómenos sociales no puede eludir tres elementos distintivos que además están interrelacionados de múltiples maneras, a saber: globalización, urbanización y movilidad humana.

El mundo global o sobremoderno -como lo ha conceptualizado el antropólogo francés Marc Augé- se caracterizaría, entre otras cosas, por: a) una sensación de “multiplicación” de los acontecimientos debido a la actual superabundancia de la información de la que disponemos y las interdependencias inéditas de lo que Wallerstein (2014) llamó el “sistema mundo”; b) una sensación de “encogimiento” del planeta debido al desarrollo de las tecnologías de comunicación y transporte; y, paradójicamente en un contexto de “mundialización”, c) por una amplificación de los particularismos en donde se impone el individuo a la colectividad, el aislamiento a la socialización o el egoísmo a la colaboración (Augé 1992).

Este contexto de escala macro sería a su vez un escenario propicio para la emergencia de procesos de hibridación, representados por tensiones entre lógicas de conservación y de cambio (García Canclini 1989). Como lo evidencian algunos de los artículos aquí recogidos, esta pugna entre modernización y tradición, entre lo “culto” y lo popular, lo local y lo global, lo exclusivo y lo masivo… será central en las luchas y resistencias de varios colectivos.

Por otro lado, la cuestión urbana, se encuentra en el centro de las discusiones contemporáneas; en primer lugar, debido a que la constitución de las ciudades condiciona la organización social del espacio, la interrelación y las prácticas sociales (Castells 1985); y en segundo lugar, por el vertiginoso proceso de migraciones (internacionales e internas) y urbanización a nivel mundial, que ha traído como consecuencia el crecimiento exponencial de las ciudades, y el aumento de la complejidad e importancia de los fenómenos sociales que en ellas se desarrolla. Así, según el Fondo de Población de las Naciones Unidad UNFPA, en la actualidad, más de la mitad de la población mundial -esto es más de 3.300 millones de personas- viven en zonas urbanas y se prevé que para el 2030, “las ciudades de los países en desarrollo albergarán al 80% de la población urbana mundial” (UNFPA en Córdova 2008: 11).

La ciudad, por tanto, se constituye en el escenario de la interculturalidad en cuanto encuentro y desencuentro, el espacio donde los diferentes “descubren y explican sus diferencias, chocan y resuelven los choques, inventan e improvisan códigos y geografías, negocian éticas, estéticas y eróticas distintas e incompatibles, tejen la red de significados, responsabilidades y negociaciones que hacen fracasar o triunfar la vida colectiva” (Pratt 2011: 50).

El mundo actual es, en consecuencia, un espacio dinámico y en movimiento que oscila entre profundos procesos de interconexión y dependencia (globalización), y de tensión y encuentro (urbanización). No entender este mapa de los circuitos contemporáneos, además de dar cabida a miradas incompletas e ilusorias conclusiones, deviene formas de “esencialización” tales que -como lo evidencia Valcuende, Vásquez y Hurtado en el artículo que es parte de este libro- reifican y naturalizan a las minorías étnicas de manera espacial y temporal: anclados a un pasado mítico (pre-moderno) y a un espacio innato (mundo rural). En suma, bajo esta perspectiva, el indígena “no es presente y mucho menos urbano” (véase Valcuende, Vásquez y Hurtado, en este monográfico).

Otro mérito que en su conjunto presentan los trabajos aquí compilados, está en el importante reto metodológico y teórico de la compartimentación y la juntura. Si la sociedad se compone de procesos interconectados que no pueden ser estudiados de manera aislada, un ejercicio de descomposición y análisis de partes constituyentes de la realidad social es un recurso legitimo, siempre y cuando luego se reconstruya el “rompecabezas” de esta realidad (Wolf 1982). En tal sentido los ejercicios intelectuales presentados, no solo proponen finos análisis críticos de casos específicos y etnográficamente acotados, sino que a la vez aportan interesantes modelos interpretativos para entender y operar mejor en realidades globales.

Esta manera crítica y contemporánea de estudiar la diversidad étnica, demanda un ejercicio de cuestionamiento permanente, implica creatividad, nos obliga a imaginar, puesto que ninguna fórmula axiomática se acomoda; mas el resultado final deviene un instrumento de conocimiento que aporta a desmontar el colonialismo cognitivo, el racismo, los esencialismos culturales, etnicismos e identidades deificadas.

 

Presentación de los artículos

En este marco general, Miguel Alexiades y Daniela Peluso, en su artículo “La urbanización indígena en la Amazonia: un nuevo contexto de articulación social y territorial”, desmontan la común noción de una Amazonia prístina, impoluta, desconectada y premoderna, evidenciando los vertiginosos procesos de urbanización que se dan en este territorio. No obstante, dejan claro que este fenómeno no supone un simple abandono de los espacios rurales a favor de las urbes, sino que esta movilidad humana funda nuevas formas de intercambio, articulación y transformación de doble vía, en un contexto especialmente delicado debido a la improvisación en la planificación urbana, a la escasez material y precarios servicios públicos.

Por tanto, lejos de un proceso “plano” de desterritorialización y aculturación, nos relatan un complejo entramado de flujos, desplazamientos, tráficos, hibridaciones, apropiaciones y reinterpretaciones que borran o por lo menos difuminan las fronteras -que otrora parecerían infranqueables- entre lo urbano y lo rural, lo moderno y lo tradicional y en última instancia lo cultural y lo natural. Así, la idea de un “cosmopolitanismo indígena emergente” desafía el espejismo de la modernidad, en cuanto estrategia de reivindicación, negociación y de construcción social identitaria propia.

“Vivencias de negros en espacios de Morenos y Gallegos”, de Eurípedes Funes e Hilário Ferreira, propone una mirada sincrónica y diacrónica de la presencia negra en el Estado de Ceará en Brasil, en donde un intencional proceso de negación, transfiguración e invisibilización de su presencia, ha intentado desvanecer su huella histórica.

Se muestra en el estudio las particulares formas de movilidad social en un contexto en el que marcas étnico-raciales determinan las interpelaciones y las respuestas que dan a ellas. Así mismo, la revisión “historizada” de la negritud en Brasil desmantela afirmaciones maniqueas, en las que la presencia negra solo puede ser analizada en clave de conformidad o resistencia; al contrario, muchos serían los matices de su agencia, como muchas las continuidades históricas desde el canon de coacción física (esclavitud) al canon de coacción ideológica (no ciudadano), aún cuando ello implica nuevas formas de racismo a veces camufladas.

En el siguiente texto intitulado “Indígenas en la ciudad: La espacializacion de la cultura y sus implicaciones en la construcción del indio como sujeto de derecho en Querétaro, México”, Adriana Terven y Alejandro Vázquez nos explican, a partir de un análisis normativo (Ley de Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Querétaro) e institucional, cómo las políticas estatales han utilizado el discurso de la diversidad cultural para materializar sus discursos, ideas y programas. Queda claro el juego estratégico y políticamente correcto de reconocer el carácter dinámico, plural y complejo de las sociedades, sin por ello renunciar a sus premisas unidimensionales y “modernizadoras” de cultura (su propia epistemia y ontología); la consecuencia de este ejercicio impositivo de una mirada (“multiculturalismo neoliberal”) sería la fragmentación y compartimentación de los espacios culturales, la construcción de prejuicios y estereotipos de “lo indígena”, la atomización de las relaciones sociales, la cooptación de liderazgos, la exclusión y estigmatización de ciertos perfiles (indio incómodo vs. indio verdadero), la negación de varios derechos y la normalización y asimilación de la diferencia a relaciones de dominación oficial.

El artículo también da cuenta de las formas en las que los pueblos indígenas de la zona responden, se organizan y hacen frente a la intervención de un estado que se empeña en marcar una distancia insalvable entre un “nosotros” y un “ellos”.

Por su parte, José María Valcuende, Piedad Vásquez y Freddy Hurtado, en el artículo “Indígenas en contextos urbanos: cañaris, otavaleños y saraguros en la ciudad de Cuenca (Ecuador)”, ilustran a través de un estudio estadístico y etnográfico las diversas condiciones y estrategias de adaptación de minorías étnicas en la ciudad, pues si bien es evidente las situaciones históricas y estructurales de desigualdad y marginación que viven los pueblos indígenas, no es menos cierto que entre grupos étnicos, y aún dentro de cada uno de ellos, operan particulares maneras de inserción en la ciudad. “Lo indígena”, por tanto, no correspondería a una realidad homogénea.

En medio de este proceso de adaptación y auto-representación identitaria, estaría actuando la idea de “mestizaje” como proyecto político y social del Estado, como lugar común y correcto que, sin embargo, entraña lógicas de ocultación, vergüenza y jerarquización social. A partir de estas nociones (mestizaje como blanqueamiento), sectores indígenas de la ciudad son invisibilizados, pues estarían ocupando un lugar y un tiempo que no les correspondería, a saber, la ciudad y el presente. Esta violencia manifiesta, será en todo caso contestada con formas de adaptación -vistas como “perdidas de identidad” desde el discurso mestizo hegemónico- mimetización, ocultamiento o reafirmación.

La lengua como elemento fundamental de negociación identitaria, estará en el centro de la reflexión que proponen Alejandro Vázquez y Karola Rico en su texto “La comunidad sin fronteras. Lengua e identidad entre los ñäñho-urbanos de la ciudad de Querétaro”. Aquí, se vuelve a evidenciar las tensiones y negociaciones (de asimilación y reafirmación cultural) que el espacio urbano exige a las minorías étnicas.

La ciudad no es solo un escenario sino que configura la propia realidad; no la debemos entender como un espacio “contenedor” ni como una realidad dada, sino como una esfera de representaciones y significados, y como un espacio social en el que se despliega una red de posiciones, relaciones e interacciones objetivas (de dominación o subordinación, de complementariedad o antagonismo, etc.) propias del juego de intereses que diferentes actores y sectores sociales disputan en la cotidianidad (Salcedo 2007). En este contexto, y basándose en un trabajo de campo en el asentamiento de indígenas otomíes de “La Nueva Realidad” al norte de la ciudad de Querétaro, los autores concluyen que, a pesar del estigma social que pesa sobre la lengua otomí (y que repercute fuertemente sobre todo en las generaciones más jóvenes), esta sigue teniendo una posición capital en los espacios más íntimos y místicos de su cultura; así, amén de otros elementos identitarios que fortalecerían su sentido de grupo, la “resignificación identitaria de la lengua” cumple un papel muy importante dentro de los indígenas urbanos, para escapar de contextos tradicionalmente hostiles y asimétricos, y a la vez conquistar espacios físicos y simbólicos.

Abraham Azogue, por su lado, propone una interesante reflexión sobre las “Maneras de ser comunidad” observando las relaciones cotidianas que se tejen en la comunidad Shuid, en la provincia de Chimborazo (Ecuador). Un ejercicio de esta escala resulta apropiado para desmontar nociones idealizadas de comunidad, retratando también los disensos, conflictos, desacuerdos y desequilibrios que en cierta medida son el motor de las dinámicas comunitarias.

Aparentemente el avance de las lógicas del capitalismo y el Estado estarían poniendo en crisis el sentido y la praxis de la comunidad. No obstante, procesos relacionales de reciprocidad como compadrazgos, priostazgos o el “dar-recibir-devolver” -sin dar las espaldas a la contemporaneidad- seguirían estando muy vivos y presentes en la cotidianidad indígena, confiriéndole un sentido muy particular en el plano económico, social e incluso político.

El siguiente texto, “El hallazgo de un cañón en el Bajo Xingú: Patrimonio, identidad y tierra” de Pablo Ibáñez, relata las vicisitudes y polémicas de poblaciones afrodescendientes en el municipio de Porto de Moz, en el norte de Brasil, a partir del descubrimiento de un viejo cañón que data de finales del siglo XVI o principios del XVII, en el contexto de las disputas europeas por el control del río Amazonas.

En el centro del texto se encuentran reflexiones importantes sobre los derechos de las minorías y las luchas por la propiedad de la tierra en la Amazonia brasileña, en medio de los efectos de la globalización en las sociedades rurales, urbanas y en los procesos de patrimonialización. En este contexto, intereses comunitarios, institucionales y políticos, invocan la presencia del mencionado cañón como capital simbólico, como fetiche y como emblema de representación colectiva y de legitimación histórica. En medio de ello, el patrimonio y la memoria, pero también el silencio y el olvido, cumplen un papel social fundamental: proyectar un discurso y una imagen a conveniencia de ellos mismos.

Finalmente, Agustín Coca propone una reflexión en torno al turismo comunitario en un mundo globalizado. Para ello, analiza el caso de pueblos quichuas del amazonas ecuatoriano en donde patentiza que si bien este tipo de prácticas buscan proteger valores culturales, organizacionales y ambientales, así como promover beneficios y procesos de desarrollo comunitario, son prácticas que no están desconectadas de los circuitos globales del mercado turístico, y en tal medida no están exentas de desequilibrios e incluso contradicciones.

La disonancia entre turistas que buscan experiencias “auténticas” y “exóticas” a partir de perspectivas esencializadoras e idealizadas de lo indígena, y pueblos con agencia propia, conectados al mundo virtual y con altos niveles de empoderamiento producto de profundas experiencias de formación y organización social, religiosa y política, no hacen sino revelar los usos estratégicos de la identidad, en donde no solo quedan réditos económicos para las iniciativas de turismo comunitario, sino que también se producen relaciones de intercambio cultural, aún cuando ellas se basen en recreaciones y puestas en escena cuidadosamente montadas para mostrar aquello que el turista quiere ver.

En suma, los textos compilados en este volumen contribuyen a un mejor entendimiento de los retos que supone la diversidad en el mundo contemporáneo (cada vez más urbano y más globalizado); ineludible y urgente propósito.

 


 

Bibliografía

Augé, Marc
1992 Los ‘no lugares’. Espacios del anonimato: Una antropología de la sobremodernidad. Barcelona, Gedisa, 2000.

Castells, Manuel
1985 La cuestión urbana. México D. F., Siglo XXI.

Córdova, Marco (coord.)
2008 Lo urbano en su complejidad: Una lectura desde América Latina. Quito, Ministerio de Cultura Ecuador/Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

García Canclini, Nestor
1989 Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. México D.F., Grijalbo.

Pratt, Mary Louise
2011 “La antropología y la desmonopolización del pensamiento social”, en Alejandro Grimson (y otros) (comp.), Antropología ahora: debates sobre alteridad. Buenos Aires, Siglo XXI.

Salcedo, Rodrigo
2007 “La lucha por el espacio urbano”, en Espacios públicos y construcción social. Hacia un ejercicio de ciudadanía. Santiago de Chile, Ediciones Sur.

Wallerstein, Immanuel
2004 “El ascenso y futura decadencia del sistema-mundo capitalista: conceptos para un análisis comparativo”, en Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos, Madrid, Akal.

Wolf, Eric
1982 Europe and the People without History. Berkeley CA, University of California Press.


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