Esta obra publicada por Ediciones Universidad de Valladolid junto a la Fundación Joaquín Díaz reconoce y agradece la intensa labor docente, investigadora y de difusión de la cultura tradicional a través de numerosas actividades llevada a cabo por el profesor titular de antropología José Luis Alonso Ponga. Este trabajo, unido a una vasta formación y a una curiosidad incesante donde ha primado siempre unir esfuerzos, pues ha contado con personas de diferentes disciplinas, han generado numerosos proyectos. Prueba de ello es el amplio listado de autores que con generosidad han participado en este libro homenaje, así como en la Tabula Gratulatoria. El volumen ha sido coordinado por tres amigos muy cercanos al profesor: Joaquín Díaz, María del Pilar Panero García y Salvador Rodríguez Becerra.
La dilatada carrera investigadora de José Luis Alonso Ponga es todo un referente en lo que se refiere al patrimonio cultural y desarrollo rural, la religiosidad popular y el multiculturalismo y la transculturalidad. Con ello, su rigor y seriedad, pero también su humildad, respeto y empatía, han conseguido la dignificación de los estudios sobre la tradición. De esta forma, unido a su espíritu académico, a través de la enseñanza, esta ha sido transmitida a un importante número de alumnos de diferentes disciplinas con el propósito de que conocieran más al ser humano a través de su cultura. También, hay que tener en cuenta la difusión de sus conocimientos más allá de la docencia reglada, a través de congresos, simposios, seminarios, cursos o de los medios de comunicación, consiguiendo así mostrarse como un gran apoyo para iniciativas sociales relacionadas con la conservación y revalorización del patrimonio de Castilla y León.
Son muchas más las actividades que el profesor Alonso Ponga ha desarrollado a lo largo de su vida. Aunque esta obra agradece su trayectoria, él siempre ha reconocido a las personas que hemos trabajado junto a él. La primera parte de este libro, pone en valor la labor científica y cultural, aporta numerosos detalles biográficos llevados a cabo por la profesora Pilar Panero. Estas se enriquecen aún más con el capítulo de su amigo italiano Francesco Faeta sobre la actividad internacional del homenajeado, fomentando las relaciones intelectuales y académicas entre Italia y España. Por otro lado, el profesor de la Universidad de Nuevo México, Gabriel Meléndez, se centra en enumerar las colaboraciones desde dos de los logros más importantes de José Luis: la Cátedra de Estudios sobre la Tradición y del Centro Internacional de Estudios de Religiosidad Popular: La Semana Santa, a través de los enfoques científico, divulgativo y académico. Esta primera parte finaliza con un ensayo llevado a cabo por Secundino Valladares Fernández, querido amigo que falleció en 2021, que ofrece revisión crítica de la literatura etnográfica en torno a la religiosidad popular navideña, punto de partida de los estudios de doctorado del profesor Alonso Ponga.
Tras estos capítulos introductorios, comienza una primera parte bajo el título La cultura tradicional en Castilla y León, que recopila estudios donde el homenajeado es referente. Así, su amigo Joaquín Díaz trata de las relaciones entre la divinidad y el ser humano a través de la interpretación y los signos de las nubes y las campanas. De igual forma, el siguiente capítulo, elaborado por Antonio Sánchez del Barrio, está dedicado a los toques de campana en la ciudad de Medina del Campo, haciendo así un homenaje al estudio y catalogación de este importante medio de comunicación.
Uno de los espacios en donde más se ha profundizado es en el ámbito rural leonés; así, el etnógrafo José Luis Puerto Hernández dedica un capítulo a las celebraciones de las hermandades leonesas en determinadas fiestas religiosas a través de las comidas rituales y las fiestas religiosas. Tomás Mañanes, desde el ámbito arqueológico, trata sobre la ocupación del territorio leonés de los Oteros. Por otro lado, María Laura Casa Nueva expone un estudio sobre la convivencia de los inmigrantes maragatos en la Patagonia Argentina a finales del siglo XVIII. Desde la disciplina geográfica, los profesores Daniel Herrero y Eugenio Baraja se ocupan de un estudio sobre las redes sociales como elemento de difusión del patrimonio cultural en la localidad leonesa de Valderas. Continuando en el ámbito rural pero ya en tierras zamoranas, los compañeros del área de Prehistoria: Germán Delibes de Castro, Elisa Guerra Doce, Francisco Javier Abarquero Moras y Elías Rodríguez Rodríguez, han dedicado un trabajo sobre los yacimientos de la explotación de la sal en Villafáfila. Como ejemplo de los ingenios preindustriales están los molinos y la producción de harinas, sobre ellos trata Javier Revilla donde reflexiona sobre cómo la evolución técnica no tiene que ver con la distinción de vocablos, sino que esto se debe razones económicas. Como precedente a los trabajos de campo de la cultura popular en la comarca de Tierra de Campos destacaron unas jornadas literarias acontecidas en 1959 que analizan Jesús Álvaro Arranz Mínguez y Alicia Gómez Pérez, y que sirvieron de soporte para una campaña de propaganda sobre esta emblemática comarca. El estudio sobre la cultura pastoril se debe a Carlos Piñel, quien en el entorno del salmantino Santuario de Valdejimena analiza un conjunto de tallas en una cuerna de pólvora.
Rituales y religiosidad es el título de la segunda parte, recoge importantes aportaciones sobre temas en los que José Luis Alonso Ponga trabaja con gran entusiasmo desde los comienzos de su investigación académica. El primer capítulo de esta parte ha sido elaborado por el padre agustino David Álvarez Cineira, trata sobre cómo el cristianismo supo abrirse camino gracias a una serie de propuestas competitivas relacionadas con la simplificación de ritos terapéuticos y a la gratuidad de los servicios. Destacan los estudios de la Semana Santa como Florián Ferrero, que ha aportado un breve estudio sobre la situación de las cofradías de Zamora entre 1751 y 1850, y Julio Grande Ibarra, sobre el fuerte papel que juega el ritual de los disciplinantes en San Vicente de la Sonsierra, única procesión de este tipo que se conserva en España, contribuyen con este tema estimado para el homenajeado. La Noche de San Juan y su celebración en Valladolid, es estudiada por Elisabet Fernández González.
Fruto de las relaciones entre Italia y España, antes citadas, son varias de las aportaciones en esta parte dedicada a la religiosidad popular. Ignazio E. Buttitta, estudia los exvotos y toda una continuidad de símbolos rituales y prácticas votivas además de su persistencia. El tema, que también conoce bien Luigi Lombardi, querido maestro de José Luis Alonso Ponga y muchos otros profesores que ha fallecido en 2022, quien ha reflexionando sobre la cultura material, dedicando una parte importante al estudio del exvoto y el puente que se crea entre el oferente y la divinidad. Por otro lado, Laura Carnevale investiga sobre los patrones históricos y religiosos del Santuario de San Matteo sul Gargano, marcado por características devocionales relacionadas con los animales. La otra aportación de los compañeros italianos se debe a Roberto Cipriani, que trabaja sobre la secularización de la población italiana y los diferentes tipos de prácticas religiosas entre los creyentes.
En esta parte, las aportaciones a la religiosidad popular continúan con dos interesantes capítulos reflexivos, como el del profesor José David Pujante, donde, a través del análisis de las cartas de Séneca, expone una serie de propuestas desde unos planteamientos estoicos para conseguir evitar el temor ante la muerte. Por otro lado, Pedro García González propone un diálogo donde el antropólogo, a través de las campanas, descubre una nueva mirada al ser humano. Esta parte incorpora un capítulo dedicado a los artistas elaborado por José Manuel del Río Carrasco, donde trata sobre la formación de estos en el ámbito sagrado. Concluye con un recorrido etnográfico propuesto por Luis Gárate sobre la costa norte de Mozambique, que aborda el sincretismo religioso entre el islam y el animismo tradicional de esa zona.
La línea multidisciplinar que ha caracterizado siempre las actividades organizadas de José Luis Alonso Ponga, también está presente en la última parte, titulada Antropología Social y Patrimonio. En ella colaboran toda una serie de estudiosos aportando interesantes temas, como aquellos relacionados con el continente americano. El antropólogo y profesor Isidoro Moreno Navarro la abre tratando sobre el imaginario creado en América Latina en siglos pasados y cómo este ha entrado en crisis debido a los movimientos migratorios y al neocolonialismo económico europeo. Continuando con los capítulos sobre América, Carlos Junquera Rubio homenajea al profesor José Luis Alonso Ponga con un estudio sobre la arquitectura autóctona de los indios dènè asentados a lo largo del río Mackenzie en Canadá. María Jesús Pena Castro, ofrece un estudio en relación con el neoyorquino Museum of the American Indian donde se entabla un debate museológico entre dos formas de comprender el estudio y la divulgación de las culturas nativo americanas y dos maneras de entender el patrimonio arqueológico.
Esta parte del volumen recoge también capítulos sobre Italia: Antonello Ricci analiza una investigación antropológica sobre las modificaciones culturales en la región de Calabria ocurridas a raíz de los acontecimientos políticos acaecidos en la posguerra. El profesor de la Universidad de Valladolid, Enrique Cámara Landa, describe varias actividades sobre cómo en los últimos años en Roma, la música es empleada como iniciativa por los migrantes y distintos agentes sociales como estrategia o motivación que va desde la supervivencia vital hasta la integración en la sociedad receptora.
Los trabajos sobre patrimonio y museología han ocupado también un lugar importante en la carrera del homenajeado. Por ello, Eloy Gómez Pellón explora en su capítulo el relevante papel que juega el patrimonio cultural en las sociedades contemporáneas, pues este debe ser inseparable de la profesionalización de los estudios antropológicos. María Pía Timón Tiemblo dedica su estudio a las Manifestaciones Representativas de Patrimonio cultural, analizando esta figura de declaración en la Ley 10/2015. Desde el ámbito del turismo cultural, el profesor Carlos Belloso Martín ha llevado a cabo un resumen sobre las oportunidades de crecimiento y consolidación en torno a las recreaciones históricas, así como de sus debilidades. José Luis Izquieta Etulain escribe un capítulo sobre activismo social, donde trata de desvelar la naturaleza de la acción voluntaria a través de una perspectiva antropológica.
Desde un punto de vista humanístico, Alfonso Vives Cuesta reflexiona sobre la dependencia de elementos de procedencia oriental en la conformación del núcleo conceptual del concepto “hombre” griego. Por otro lado, el análisis de fuentes documentales a partir de una perspectiva etnográfica, ofrece interesantes descubrimientos por su riqueza en detalles para describir costumbres, prácticas y formas de vida, como las que ha seleccionado entre los siglos XVI y XVIII Javier Marcos Arévalo. La poesía improvisada, que tiene también origen en época moderna, en diferentes modalidades es expuesta a través del estudio que ha elaborado el Maximiano Trapero en la localidad de Brihuela (Guadalajara). Concha Fernández Soto y Francisco Checa y Olmos proponen nuevos paradigmas interpretativos que aportan luz al conjunto sobre el teatro de temática social en la España de finales del siglo XIX. También se presta atención a lo rural y al testimonio autobiográfico en el capítulo que narra Alfonso García Rodríguez sobre el grave “Accidente del Socavón”, en la localidad minera de Santa Lucía de Gordón (León) en 1952.
José Luis Alonso Ponga ha dedicado mucha energía al estudio de la fiesta. Por ello, son varios los autores que se han ocupado sobre esta temática en este libro. Xosé Manuel González Reboredo describe y analiza los rasgos tradicionales de la parroquia gallega de Santa María de Castelo. Sobre la cultura del vino y la fiesta el profesor Salvador Rodríguez Becerra, reflexiona sobre los fundamentos geográficos, etnográficos, históricos y culturales del vino en las fiestas populares de Andalucía, haciendo hincapié en los rituales festivos, sobre todo ferias y romerías. Dentro de esta misma temática, y reconociendo también la relación de José Luis, Luis Vicente Elías Pastor realiza un estudio sobre la elaboración tradicional del vino en la subregión de Vidigueira (Portugal), a través de la metodología etnográfica por medio de encuestas en el territorio.
Sin duda, este libro es reflejo de esa labor multidisciplinar en el ámbito antropológico que ha caracterizado el trabajo del profesor José Luis Alonso Ponga. Los modos de vida, costumbres y tradiciones, que son representados en ritos, pensamiento y sabiduría en el presente y en el pasado. Este volumen nos ofrece importantes contribuciones y resultados que enriquecen el panorama científico y cultural. En ellas se reconoce al homenajeado desde diferentes perspectivas, y en todas prevalece el rigor, respeto y empatía hacia los estudios sobre la tradición.



