Gazeta de Antropología, 2023, 39 (1), artículo 00 · https://hdl.handle.net/10481/81427 Versión HTML
Recibido 30 diciembre 2022    |    Aceptado 26 diciembre 2022    |    Publicado 2023-01
Presentación. Gazeta de Antropología en sus cuarenta años de vida
Presentation. Gazeta de Antropología in its forty years of life





RESUMEN
Gazeta de Antropología, para celebrar sus 40 años de vida (1982-2022), ha querido que su primer número de 2023 sea un misceláneo compuesto por artículos de autores/as invitados/as. A las personas que han participado en el misceláneo se les ha solicitado, además de los artículos, un breve texto en el que expresasen alguna valoración de Gazeta de Antropología e hiciesen algún comentario sobre su relación con la revista. En esta presentación exponemos esos textos.

ABSTRACT
Gazeta de Antropología, to celebrate its 40 years of life (1982-2022), has wanted its first issue of 2023 to be a miscellaneous made up of articles by invited authors. The people who have participated in the miscellaneous have been asked, in addition to the articles, a brief text in which they expressed some assessment of Gazeta de Antropología and made some comment about their relationship with the magazine. In this presentation we expose those texts.

PALABRAS CLAVE
Gazeta de Antropología | revistas | Antropología Social y Cultural
KEYWORDS
Gazeta de Antropología | journals | Social and Cultural Anthropology


Gazeta de Antropología, para celebrar sus 40 años, nos encargó la coordinación de un número misceláneo compuesto por artículos de autoras/es invitadas/os a participar en él. Cursamos la invitación a varios/as investigadores/as, guiándonos para ello por varios criterios, como el de la amistad que mantenemos con ellos/as y el de la relación que han mantenido con Gazeta de Antropología. Componen este número celebratorio los artículos de las personas que aceptaron nuestra invitación y que pudieron remitirnos sus textos dentro del plazo establecido. A todas ellas les expresamos aquí nuestro agradecimiento por haber aceptado nuestra invitación y por reconocer y apoyar a nuestra revista con sus textos. Nos hubiese gustado invitar a más colegas, a muchos más, pero, por distintas razones –entre otras, el buen criterio de la revista de mantener el equilibrio en la cantidad de artículos que vienen incluyendo sus monográficos– no ha sido posible contar con más contribuciones. Por utilizar la tópica expresión: son todos los que están, pero no están todos los que son. Obviamente, la invitación cursada a participar en el misceláneo no ha eximido a los textos de la evaluación por pares mediante doble ciego fijada por Gazeta de Antropología (exigencia que, por otra parte, los/las autores/as asumen con agrado, sabedores/as de que las evaluaciones suponen siempre críticas positivas, advertencias de posibles yerros y sugerencias de mejora que no pueden sino elevar la calidad de los textos).

A los/las autores/as que participan en este número misceláneo les solicitamos, además de los artículos, un breve texto en el que expresasen alguna valoración de Gazeta de Antropología e hiciesen algún comentario sobre su relación con la revista. Exponemos seguidamente esos textos, tras haberlos previamente dividido en partes en función de determinados temas.

Nuestros/as autores/as, por supuesto, celebran que Gazeta de Antropología haya llegado a cumplir 40 años de edición ininterrumpida; además, señalan el valor y la importancia que ello tiene, y felicitan a las personas que lo han hecho posible:

“una revista española especializada en antropología cumple 40 años: este no es un hecho baladí. Por eso la felicitación que merece Gazeta de Antropología es realmente una felicitación más amplia al mundo de la antropología en nuestro país. Gazeta de Antropología ha sorteado las dificultades que se pueden acumular en cuatro décadas para seguir siendo un referente del trabajo antropológico a nivel internacional. Su pervivencia y continuidad no se entienden sin las personas que han estado asumiendo de forma directa su liderazgo, dedicando su tiempo, esfuerzo y compromiso a mantener vivo un cauce de difusión científica. Son ellos los que han hecho posible la existencia de esta revista, innovando, adaptando y desarrollando un mismo espíritu divulgador a través del tiempo. El contraste de sus primeras versiones en papel, junto a su actual configuración electrónica, hablan por sí solos de cuánto ha crecido Gazeta de Antropología” (Doris Solíz Carrión y Esteban Ruiz Ballesteros).

“cuarenta años son pocos cuando un historiador o historiadora estudian el devenir de una sociedad de larga data. No dan ni para un ‘siglo corto’. Cuarenta años, sin embargo, son muchos si hablamos de la vida de una revista académica que, más allá de los siempre insuficientes apoyos institucionales, cuenta sobre todo con la voluntad, energía y voluntaria dedicación de quien en ella creen. Lanzarse, sacar el número 1, no es difícil, por mucho que se haga ‘en precario’, como se aseveraba en el arranque de esta revista allá por 1982. Aunque solo sea porque la precariedad se combate con ilusión. Llegar y mantenerse es otra cosa, como lo probaría que el camino esté empedrado con los nombres de algunas revistas que, en su día, consideramos imprescindibles e irremplazables. Por tal motivo que una de ellas, cual es el caso de Gazeta de Antropología, cumpla cuarenta años es motivo para felicitar tanto a quienes la hace posible como a todos los que nos beneficiamos de ese esfuerzo” (Pedro Tomé).

“Alcanzar los cuarenta años como revista de antropología cultural y social no solo supone conmemorar sus treinta y nueve volúmenes publicados, sino también festejar el conocimiento científico, la investigación antropológica y la reflexión crítica que siempre la han caracterizado. En un escenario académico donde lo digital se ha erigido como el auténtico protagonista, no ha sido fácil (re)convertir y adaptar los modos y los tiempos de publicación. A lo largo de estas cuatro décadas, Gazeta de Antropología ha pasado del papel al formato electrónico, experimentado la hegemonía de los indicadores de impacto, cada vez más presentes en el día a día de las personas investigadoras. Y todo ello sin perder su esencia de espacio abierto y su mirada amplia que abarca desde las reflexiones más teóricas hasta los estudios de carácter esencialmente empírico, integrando a investigadores de diferentes disciplinas. ¡Y eso sí es un verdadero motivo de celebración!” (Laura Oso y Laura Suárez-Grimalt).

Varios/as autores/as han manifestado en sus textos su satisfacción por haber colaborado con Gazeta de Antropología y por haber publicado artículos en la revista:

“Yo mismo [escribe Esteban Ruiz Ballesteros] he tenido la suerte de estar siempre cerca de esta aventura editorial, disfrutando de una plataforma inmejorable para aglutinar producciones temáticas derivadas de proyectos específicos en torno al turismo de base local, compartir inquietudes metodológicas sobre la etnografía y la complejidad, pensar la investigación-acción participativa en ámbitos de intervención social, o difundir resultados de investigaciones sobre el mundo de la política. Todo ello cabe en Gazeta de Antropología, y nos muestra el valor, para los que nos dedicamos a la investigación antropológica, de la existencia de una revista como esta. No cabe más que esperar y desear muchos cumpleaños más”.

Eloy Gómez Pellón expresa su contento y orgullo por haber participado en varios números de la revista y, al hilo de ello, aprovecha para explicar la elección del tema del artículo con el que ha tenido a bien contribuir al misceláneo de la revista celebratorio de sus 40 años:

“Tengo la fortuna, y blasono de ello, de haber publicado en distintas ocasiones en la revista. Además, no puedo ocultar la satisfacción que representa para mí hacerlo una vez más y, precisamente, en este número dedicado a la celebración del cuadragésimo aniversario del nacimiento de Gazeta de Antropología. Lo hago en una revista que se enorgullece de haber dado a conocer textos de una multitud de cultivadores de la antropología social de las más diversas universidades e instituciones pertenecientes a numerosos países, entre los cuales los de Latinoamérica siempre han ocupado un lugar muy especial. Precisamente, el texto que acabo de escribir, y con el que quiero felicitar a la revista tras cuatro décadas de ininterrumpida actividad editorial, trata de Latinoamérica, y más concretamente de Perú. En la elección han concurrido por mi parte motivos científicos, académicos y afectivos. La singular mezcolanza de la sociedad peruana, lacerada por un sempiterno racismo social, y su permanente efervescencia la convierten en un objeto privilegiado de estudio para cualquier cultivador de las ciencias sociales. Por todo ello, me siento más complacido si cabe, participando en este homenaje a una revista señera, como es Gazeta de Antropología, porque, al mismo tiempo que honro su trayectoria, lo hago con la mirada puesta en Perú y en Latinoamérica, tratando con ello de realizar una reflexión crítica acerca de aquellas sociedades que un día, antes de ser republicanas, fueron coloniales”.

Pedro Tomé expresa su agrado por participar en el número celebratorio del 40 cumpleaños de Gazeta de Antropología, felicita a la revista por su cuarenta cumpleaños y le desea que siga cumpliendo muchos años más:

“Todo lo anterior [se refiere a la evolución de la revista desde su creación] hace que sea tan agradable aparecer en el índice de este número que conmemora esta larga trayectoria con una aportación sobre una parte del territorio montañoso abulense sobre el que tantos años llevo trabajando. Más aún cuando ello me permite acompañar (virtualmente) a amigos y colegas con los que, en la mayor parte de los casos, tantas cosas comparto desde hace años. Sirvan, pues, esas páginas como una cordial felicitación por estos 40 años a las y los lectores de Gazeta de Antropología y, sobre todo, a quienes creyeron en su proyecto y lo han llevado adelante durante todo este tiempo. Que tenga larga vida”.

Por otra parte, algunos de nuestros autores han hecho memoria para recordar la evolución de la revista. Eloy Gómez Pellón evoca los orígenes de Gazeta de Antropología en el marco de la situación y del desarrollo de los estudios de Antropología Social y de las revistas socioantropológicas que había a comienzos de la década de 1980:

“en el otoño del año 1982, mientras la vida política española vivía tiempos de cambio, una revista provinciana, llamada Gazeta de Antropología, era presentada a los medios de comunicación como órgano de expresión de la Asociación Granadina de Antropología. Por aquel entonces, ni tan siquiera la licenciatura de Antropología Social tenía el camino expedito en nuestras instituciones académicas, sino que, más bien, trataba de afianzarse en unas pocas universidades españolas. Sin embargo, la vida académica transcurría esperanzada, a pesar de las dificultades propias de aquel tiempo. Las revistas de antropología eran pocas y, generalmente, obedecían más a una miscelánea que a contenidos exclusivamente antropológicos. A decir verdad, tampoco disponían estas publicaciones del volumen suficiente de manuscritos, lo cual explica que, ocasionalmente, tuvieran que nutrirse de los textos que les eran proporcionados por las disciplinas afines a la antropología. Con cierta frecuencia, las nacientes revistas tuvieron una vida efímera, aunque, de vez en cuando, alguna logró abrirse camino en la maraña de publicaciones periódicas de la época. Y una de estas fue, precisamente, Gazeta de Antropología, que, al calor de la Universidad de Granada y de la joven Asociación Granadina de Antropología, se convirtió muy pronto en una referencia insoslayable para todos los cultivadores de la antropología de entonces. Los promotores de la iniciativa fueron un grupo de queridos colegas de la vieja universidad granadina, que, arrastrados por el brío juvenil y la bisoñez, llevaron a cabo una gesta inolvidable, como fue la de dar a luz una revista que hizo de la calidad y la generosidad su mejor divisa. Las puertas de Gazeta de Antropología se abrieron de par en par, desde el primer día, a investigadores nacionales y extranjeros que añoraban dar a conocer sus trabajos. Cuando camino por los pasillos de la biblioteca de mi facultad y veo los primeros números de Gazeta, ajados por el tiempo, no puedo dejar de pensar en el esfuerzo y el sacrificio que se esconde en sus páginas, y, como es natural, pienso en Pedro Gómez, Demetrio Brisset, Rafael Briones y José Antonio González Alcantud, sus promotores, que, con la ayuda de otros colegas de la Asociación Granadina de Antropología, y gracias a tan feliz iniciativa, hicieron grande a la antropología española”. 

Pedro Tomé refiere cómo la revista se consolidó y el importante cambio que supuso la publicación de monográficos sobre temas o asuntos específicos:

“Si en aquel primer número de Gazeta de Antropología se hacía depender la periodicidad de la revista de los ‘diversos azares, intelectuales, sociales y económicos’ con los que tendría que lidiar la revista en su andadura, no hay duda que los sucesivos equipos que la han dirigido han sabido domeñar esos azares hasta lograr publicar 39 números. A número por año durante los 25 primeros. Luego, desde 2008, apareciendo semestralmente y, de cuando en vez, publicando tres fascículos al año. Además, desde 2012, la mayoría de los volúmenes han sido monográficos, lo que genera dificultades adicionales para la producción: hasta 20 de temas tan diversos que han abarcado el amplio espectro de los intereses de las y los profesionales de la antropología de este país”.

Javier García Castaño y Ariet Castillo Fernández señalan la evolución temática que ha tenido Gazeta de Antropología y destacan la incorporación del fenómeno migratorio entre los asuntos tratados en la revista:

“temas de etnicidad e identificaciones han salpicado los índices de cada número de la revista Gazeta de Antropología, pero la gestión de la diversidad no era objeto central de atención en sus comienzos. Estudio de tradiciones populares, incluyendo en ello el estudio de las festividades locales, cuestiones de folclore y trabajos de corte más epistemológicos fueron construyendo una parte de la revista. Será con el comienzo del nuevo siglo que se escuchará en Gazeta la palabra ‘multiculturalimos’ y se verán los primeros artículos sobre inmigración (cierto es que en el año 1993 ya se había escrito sobre aspectos de diversidad, si incluimos un trabajo sobre las razas, y también se había hablado de interculturalismo). A partir de este nuevo siglo la inmigración irrumpirá en Gazeta y ya no existirá prácticamente ningún número en el que algún artículo no trate sobre el tema de la inmigración o asociados (multiculturalismo, racismos, etc.). Pero no solo… Vista la importancia del tema, Gazeta cuenta en su historia con dos monográficos dedicados a estos asuntos de las migraciones (uno en 2014 y otro en 2018). Y un detalle importante es que no será sobre las migraciones de aquí, las más cercanas, las del territorio. Se mostrarán trabajos etnográficos sobre migraciones en varias partes del mundo, indicando la inclinación comparativa de la revista y su clara vocación antropológica. Que las migraciones son ya desde hace tiempo un asunto de interés de la Antropología Social lo atestigua muy claramente la historia de Gazeta de Antropología y es de nuevo una muestra pionera del desarrollo de la disciplina”.

Carmen Gregorio Gil, por su parte, se alegra de la visibilidad que los estudios feministas han ido teniendo en Gazeta de Antropología, aspecto que entronca con el artículo con el que ha querido contribuir a la celebración del 40 cumpleaños de la revista:

“La revista, una vez más, se hace eco de la relevancia que ha ido tomando la perspectiva feminista en la antropología social. Si en la conmemoración de sus 30 años de vida la revista incluyó el trabajo de una de las pioneras de la antropología feminista en el Estado español, la profesora Teresa del Valle, que llevó por título ‘Un ensayo metodológico sobre la mirada en la antropología social’, en esta ocasión se incluye el trabajo de una de sus discípulas, que se sitúa epistemológicamente en el ‘Sur’, en Andalucía, territorio en el que nace la revista Gazeta de Antropología, para preguntarse por las ausencias y presencias de las antropólogas andaluzas en la corriente feminista que emerge en el Estado español en la década de los 80. Para responder a ello llevo a cabo un ejercicio genealógico y de historización, revisitando los simposios organizados en el marco de los congresos de Antropología Social celebrados por la FAAEE en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX y la obra Antropología de los pueblos de España (1991), coordinada por Joan Prat, Isidoro Moreno, Ubaldo Martínez y Jesús Contreras, síntesis temática del panorama de estudios de la disciplina hasta los 90. En el camino que recorre nos trae tensiones, silencios e intersticios en la conformación de una perspectiva que en sus inicios es calificada de sospechosa por algunos autores en tanto ‘amenaza los principios epistémicos de la disciplina’. A modo de homenaje a Teresa del Valle, el texto se inicia con sus palabras, expresadas en el documental Pioneras (2019): ‘La antropología (feminista) no es simplemente una forma de pensar, también es una forma de actuar y generar sinergias que pongan en valor no solamente lo que una o uno hace, sino también lo que los grupos generan’, desde el deseo de llamar la atención sobre el valor que lo colectivo ha tenido en el surgimiento de la Antropología feminista en el Estado español, pero también el de proyectos editoriales como el de la revista Gazeta de Antropología, frente al creciente individualismo y la mercantilización del conocimiento que vivimos en la academia, con la imposición de una lengua, la inglesa, que deprecia nuestra lengua y rechaza nuestros trabajos producidos a fuego lento y de forma cuidadosa”.

Nuestros/as autores/as opinan que Gazeta de Antropología se ha convertido en una de las publicaciones periódicas destacadas en el ámbito de la Antropología Social y Cultural española, y refieren algunas de las características y virtudes de la revista que han contribuido a ello:

“a lo largo de estos 40 años Gazeta de Antropología se ha consolidado como altavoz de la disciplina [de la Antropología Social y Cultural] y como un indudable referente tanto para los profesionales de la Antropología como para estudiantes e interesados en la materia. Su larga trayectoria (es una de las más antiguas en el Estado español) no ha ido en detrimento de su cuidada calidad. Entre sus virtudes no es asunto menor el amplio espectro de temas y dimensiones que acoge en sus páginas, desde aquellos que revisitan los campos clásicos de la disciplina hasta los temas emergentes más innovadores.  En sus páginas se dan cita autores y autoras de distintas latitudes, a los que aúna la investigación y la reflexión antropológicas más allá de toda frontera. Una revista a cuidar y a mantener por ser de obligada referencia” (Adela Franzé Mudanó y Marie José Devillard).

“[Gazeta de Antropología] se mantiene como referente por el talante que sus contenidos expresan. Gazeta es una muestra de amplitud de miras, de innovación, de convencimiento en una antropología plural y diversa, sin límites, abierta a todas las orientaciones, perspectivas, temáticas y enfoques imaginables. En este sentido Gazeta nos ha enseñado lo que debe ser una revista científica; quizá este es su aporte más importante” (Doris Solíz Carrión y Esteban Ruiz Ballesteros).

“Estos someros datos [los 39 números publicados por la revista y la multiplicidad de temas tratados en ellos] ponen de manifiesto algo incuestionable: Gazeta de Antropología es un referente indispensable en la antropología del conjunto del Estado; tanto para quienes ahora acudimos a ella en busca de tal o cual artículo, de este o aquel monográfico, como para quienes quieren conocer cuáles han sido los vaivenes de la disciplina en las últimas cuatro décadas y quiénes los han protagonizado” (Pedro Tomé).

José Luis Anta destaca que Gazeta de Antropología ha sido a lo largo de su historia y lo sigue siendo en la actualidad un espacio editorial de libertad y diversidad, libre de censuras y abierto siempre al debate (algo que, añadimos nosotros, resulta hoy aún más necesario en estos tenebrosos tiempos de cultura de la cancelación, de proliferación de las actitudes woke inquisitoriales y totalitarias, y, por tanto, de involución y retroceso de las libertades de pensamiento, expresión, investigación y cátedra):

“hace unos años daba una conferencia en una pequeña Universidad del Norte de Ecuador cuando alguien se me acercó y me dijo si yo era aquel mismo autor que había publicado en Gazeta de Antropología. Sí, era yo; qué orgulloso de la revista me sentí. Porque mi relación con esta va más allá de lo que significa publicar, pues en ella he publicado trabajos que han estado en el centro de mi discusión epistémica durante muchos años. Proponer un espacio que ha servido, en mi caso y seguro que en el de muchos otros autores, de trampolín para trabajos que tenían lo novedoso, y no pocas veces la polémica, como centro de la discusión; esta ha sido una de las claves de Gazeta. Y esto no es lo normal en nuestro ambiente académico, el de un medio que se arriesgue con todo aquello que puede ser parte de la contracorriente, lo antidisciplinar y/o lo abiertamente ‘revolucionario’ en el sentido de Thomas S. Kuhn. Gazeta ha tenido para mí la clara dimensión de ser un vehículo de grandes ideas, pero también de ser un lugar de encuentro en igualdad de condiciones. Y yo destacaría sobre todo eso, su capacidad para aunar lo múltiple y lo diverso en torno a la idea de ser un espacio de libertad y razón”.

Varios de los aspectos que hemos referido anteriormente (la estrecha vinculación de varios de nuestros autores con Gazeta de Antropología, los comienzos y la evolución de la revista, en especial el transcendental paso al formato electrónico online en mayo de 1998, el salto cualitativo que Gazeta de Antropología experimentó hace diez años, a partir de la celebración de sus 30 años de vida, y su conversión y consolidación como una publicación periódica de referencia en el ámbito de la Antropología Social y Cultural) aparecen en el siguiente texto de Francisco Checa:

“hablar de Gazeta de Antropología es referirse a la revista en la que me inicié como investigador (junto a la sevillana Demófilo, editada por la Fundación Machado) y a la que he estado unido desde finales de los años 80, llegando a ser durante un período su director adjunto. Me inicié en la investigación con Gazeta y con las personas que la conformaron, en especial con Pedro Gómez, Rafael Briones y Alejandro D. Casado. Publiqué en papel, la vi migrar a la web y ayudé a consolidarla como una revista referente en España y Latinoamérica para los estudios culturales, filosóficos y antropológicos. Se ganó en calidad, reduciendo el número de artículos por número, se introdujeron todos los requisitos necesarios para ser indexada en las mejores bases de revistas del mundo. Junto a Celeste Jiménez de Madariaga coordiné el número celebratorio de los 30 años de Gazeta y ahora vivo la fortuna de ser autor invitado en el que celebra sus 40 años. De modo que mi experiencia vital e investigadora han estado indisolublemente unidas a esta publicación, que nació artesanalmente y se convirtió en todo un referente en el ámbito de la Antropología Social y Cultural”.

En nuestra opinión, la celebración de los 40 años de Gazeta de Antropología ha de servir para reivindicar las publicaciones científicas de carácter socioantropológico. Gazeta de Antropología es una revista realizada con primor artesanal, mantenida a lo largo de su trayectoria con el esfuerzo de muy pocas personas y sin ninguna ayuda económica o subvención institucional. Sus monográficos suponen una apuesta abnegada por publicar trabajos de investigación de calidad, seleccionados con el único interés de contribuir al avance del conocimiento en los ámbitos de las Humanidades y las Ciencias Sociales.

El sistema de acreditación de la Academia ha estimulado un modo de publicar bajo presión, lo que ha favorecido que las revistas en open access de pago se enriquezcan y las de “alto impacto” en las que se puede publicar de forma gratuita tengan importantes atascos en la publicación de artículos, que pueden suponer retrasos de hasta dos años. El futuro de las publicaciones debe pasar por una renovación de la calidad en términos menos econométricos.

Han pasado ya diez años desde que Celeste Jiménez de Madariaga y Francisco Checa Olmos escribiesen la presentación del número de los 30 años de Gazeta de Antropología; con impecable acierto, hicieron un necesario y exhaustivo repaso de las revistas que se centraban, casi exclusivamente, en estudios de carácter socioantropológico en España. Ahora, cuando Gazeta de Antropología suma 10 años más de vida, animamos a releer aquella revisión, por dos motivos: uno, para dar mayor visibilidad a las publicaciones periódicas del ámbito socioantropológico y, dos, para preocuparse por la desaparición de algunas de ellas. Ojalá que dentro de diez años Gazeta de Antropología no forme parte de ese grupo de revistas fenecidas y pueda llegar a celebrar medio siglo de vida. Para lograrlo, tendrá que emprender transformaciones y renovaciones importantes, de modo que, cuando alcance los cincuenta años (si felizmente los alcanzase), no sea una revista diez años más vieja, sino una publicación rejuvenecida y revitalizada, con la organización y la energía que le permitan sobrevivir dignamente al menos un par de décadas más. En ello están las personas que la mantienen con vida. Por distintas razones, el reto no es fácil de enfrentar; el tiempo dirá.


Gazeta de Antropología