María Pilar Panero García, profesora de antropología de la Universidad de Valladolid, y António Tiza. Presidente de la Academia Ibérica da Máscara (Bragança) coordinan este volumen que reúne estudios y experiencia en torno al Carnaval y la máscara de Italia, Portugal y España. La Fundación Joaquín Díaz, en colaboración con la Fundación Conrado Blanco que se ocupó de la impresión, publica este libro que ofrece una mirada amplia sobre las mascaradas en el contexto del siglo XXI, atendiendo a sus transformaciones recientes, su puesta en valor y las dinámicas sociales que rodean estas celebraciones, sin olvidar sus posibles herencias y antecedentes históricos.
La estructura del volumen está pensada para permitir una lectura lineal o selectiva, de modo que el lector pueda avanzar ensayo a ensayo o adentrarse solo en aquellos temas que más le interesen. Aunque predomina el español, el libro incluye también aportaciones en portugués e italiano. La obra se articula en cuatro partes: una introducción a cargo de los coordinadores; un bloque de ensayos que abordan las mascaradas y el Carnaval desde perspectivas patrimoniales, identitarias e históricas; una sección dedicada a los artesanos contemporáneos de Trás-os-Montes y Zamora; y, como cierre, dos reportajes fotográficos que permiten entrar visualmente en la atmósfera festiva tras las reflexiones teóricas.
Los ensayos recorren distintas geografías, principalmente Italia meridional, el norte de Portugal y el noroeste peninsular. Aunque cada autor se centra en casos concretos vinculados a su ámbito de estudio o a su entorno geográfico –como el Carnaval de Alhama de Granada; los Caretos de Podence en Trás-os-Montes; el Mastro di Campo de Mezzojuso y los Scacciuni de Cattafi en Sicilia; los carnavales de ánimas del Cerrato; la mascarada de Los Carochos de Riofrío de Aliste; o el Carnaval de Putignano en Apulia– todos ellos funcionan como ejemplos representativos de dinámicas más amplias y comunes.
A través de estos estudios de caso, el volumen permite comprender modos de gestión y puesta en valor de estas fiestas, cómo se articulan los discursos identitarios y patrimoniales y cómo se conserva o reactiva la memoria festiva, con instituciones como el Museo de los Pueblos Leoneses o el Centro Internazionale di Ricerca e Studi su Carnevale, Maschera e Satira (CMS). En conjunto, la estructura del libro refleja la propia naturaleza de las mascaradas: un mosaico de prácticas heterogéneas que, pese a su diversidad, comparten un sustrato simbólico y festivo que se reconoce a lo largo de todas las páginas.
La introducción, firmada por los coordinadores, ofrece un recorrido sintético por las partes del volumen y por los ensayos que lo articulan. Presentan la obra como una herramienta útil para comprender el lugar que ocupan las mascaradas en la actualidad, marcadas por su organización –y en muchos casos revitalización– desde asociaciones locales, entidades públicas y redes incluso transnacionales, donde los diferentes actores, con motivaciones diversas, generan un abanico de funciones que va desde la cohesión social hasta el fomento del turismo, las propuestas museográficas o los usos educativos y estéticos. Desde esta misma presentación, Panero y Tiza incluyen una idea que recorrerá todo el volumen y que trata de dar cuenta del valor de la máscara: su importancia como capital simbólico para las comunidades que la mantienen o la recuperan.
El primero de los nueve ensayos, escrito por Sara González Cambeiro, técnica de etnología en el Instituto del Patrimonio Cultural de España, nos introduce en una cuestión base: la configuración en el tiempo y significado del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI). Esta figura jurídica acoge bajo su marco de protección legislativo –sea autonómico, estatal o internacional– variedad de manifestaciones entre las que se incluyen las del periodo carnavalesco. La búsqueda de una protección y gestión efectiva, respetuosa e inclusiva pasa por reconocer lanaturaleza cambiante y constante evolución del PCI; un reto para su conservación que lleva a la autora a defender la documentación y realización de inventarios actualizados de estas manifestaciones, que en muchos casos serán las únicas vías para su preservación.
En relación con las resignificaciones y la funcionalidad variante de las máscaras, José Antonio González Alcantud, catedrático en antropología de la Universidad de Granada, emplea su erudición en antropología del arte para ilustrarnos. Artistas, escritores, antropólogoso dramaturgos de la Antigua Grecia: todos han recurrido a las máscaras como recurso para enseñar y ocultar, para representar la alteridad y explorar el misterio. Subraya también la potencia estética de este objeto cultural, recordando la influencia decisiva de las máscaras africanas y polinesias en el “periodo negro” de Picasso y reflexiona sobre sus efectos en el arte occidental. Esto último, porque tiene la capacidad de cuestionar nociones como la perspectiva y las razones visuales clásicas, así como la idea de “eternidad” de la obra frente al carácter efímero de máscaras rituales como las dogon. Explora la importancia de una estética de la máscara que fue despojada de su sentido ritual en las vanguardias del siglo XX y, en general, en las apropiaciones artísticas modernas. En la actualidad, señala que la máscara ya no remite a lo divino o a la cultura sacrificial, sino a una alteridad humana íntima o social que puede apreciarse tanto en el travestismo del Carnaval de Maspalomas, como en las máscaras de telas blancas que cubren por completo el rostro de los participantes del Carnaval de Alhama de Granada. Un último ejemplo que, por cierto, usa para recordarnos que el sur de la península ibérica no es ajeno a las mascaradas.
Paulo Raposo, profesor del Departamento de Antropología del ISCTE-Instituto Universitario de Lisboa e investigador del Centro em Rede de Investigação em Antropologia (CRIA), presenta un caso paradigmáticode patrimonialización: los Caretos de Podence, inscritos en 2019 en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Analiza el itinerario que siguió esta mascarada en el proceso que condujo a la obtención del sello de la UNESCO, un recorrido marcado por su creciente difusión mediática y en redes socialesy por su transformación de símbolo local a nacional. Raposo muestra que el patrimonio no es un legado estático, sino un proceso de construcción colectiva en el que intervienen, de forma decisiva, el asociacionismo local –auténtico motor de la revitalización–, junto con apoyos académicos y políticos. El ensayo subraya también las paradojas inherentes a esta preservación, que necesariamente ha conllevado su resignificación: la fiesta, entendida etnográficamente como posible rito de paso en sus orígenes, conserva especialmente su forma, mientras que su función ritual se ha visto transformada por dinámicas contemporáneas de turistificación, mediatización, mercantilización y objetivación. El resultado ha sido una espectacularización que actúa como “réplica patrimonial”, capaz de asegurar la continuidad de la mascarada, aunque adaptada a los códigos y demandas del presente.
Como decimos, las mascaradas actuales, aunque de forma silenciosa, dejan entrever formas que remiten a costumbres que han estado presentes en los ritos y fiestas desde época antigua. Por ello, Ignazio E. Buttitta, catedrático de la Universidad de Palermo, propone una lectura de largo recorrido para comprenderlas. Defiende la validez del método histórico-comparativo frente a las críticas epistemológicas que lo relegaron a un segundo plano en el siglo pasado, recordando que las similitudes formales, cuando se apoyan en evidencias históricas y arqueológicas, pueden ofrecer sugerencias valiosas sobre la profundidad temporal de ciertos rituales. Esta herencia inconsciente, preservada tanto en Italia como en otras áreas europeas, la ejemplifica con dos mascaradas sicilianas: el Mastru di Campu de Mezzojuso y los Scacciuni de Cattafi. En ambas identifica dos fórmulas arcaicas bien documentadas en los mundos clásico, mesopotámico y védico: la hierogamia –boda sagrada– y las luchas rituales. Estas prácticas, destinadas a renovar el ciclo anual y propiciar la fertilidad, fueron reconfigurándose desde antiguo, primero al servicio de la legitimación del poder y después adaptadas por el cristianismo.
Rosario Perricone, profesor titular de la Academia de Bellas Artes de Palermo y director del Museo internazionale delle marionette Antonio Pasqualino, vuelve sobre el caso de Mezzojuso para analizar la máscara guerrera de Mastru di Campu desde una perspectiva distinta a la de Buttitta. Mientras aquel indagaba en los paralelos arcaicos, Perricone reflexiona en la construcción de la imagen festiva en su conjunto: la máscara no solo como símbolo visual, sino como acontecimiento que integra y se construye por la suma de gestos, sonidos, olores, movimiento, la agencia de los participantes y la percepción del público. Acompaña su análisis con fotografías del desarrollo de la fiesta actual y con las primeras menciones de esta mascarada en la literatura folclórica de finales del siglo XVIII, mostrando cómo la fiesta se configura a través de múltiples códigos expresivos. Su conclusión es clara: la mascarada no puede entenderse como una imagen fija en su acepción clásica. Solo desde esta perspectiva ampliada, donde la máscara mantiene su función fática y relacional, es posible comprender la visualidad propia de la mascarada como un acontecimiento vivo.
Siguiendo con esta lógica de reconfiguración continua, Javier Abarquero Moras examina una vía particular de adaptación de las mascaradas al marco cristiano: las cofradías de ánimas y las soldadescas. Por un lado, traza la configuración histórica de estas fiestas desde tiempos prerromanos y, en consonancia con Buttitta, defiende que muchas de sus formas pueden rastrearse en estratos rituales anteriores, recuperables a través del estudio de la memoria rural. Por otro lado, tomando como ejemplo la comarca del Cerrato palentino, emplea el verbo “domesticar” para explicar cómo los devotos cristianos, a partir del siglo XVI, suavizaron y recondujeron aquellos elementos percibidos como más transgresores, transformando viejas mascaradas en celebraciones compatibles con la ortodoxia. La creación de cofradías dedicadas a velar por las ánimas del Purgatorio funcionó como un mecanismo para preservar prácticas vinculadas al culto a los ancestros, a la vez que las soldadescas –espectáculos de carácter militar– y la fijación de sus principales celebraciones en el periodo carnavalesco permitieron mantener personajes como birrias o botargas, y acciones rituales como las persecuciones y los golpes, en formas atenuadas y aceptables para la Iglesia. Abarquero cierra el texto con una reflexión irónica: aquello que la intolerancia religiosa no logró borrar quizá termine siendo eliminado por la despoblación rural contemporánea.
La profesora María Pilar Panero García, profesora de la Universidad de Valladolid, y Ruth Domínguez Viñas, conservadora del Museo Etnográfico de Castilla y León, trabajaron conjuntamente en la exposición Máscaras en acción. Los Carochos 50 años (2022). En su ensayo, resumen el proceso que dio lugar a la muestra y los recursos museográficos empleados para afrontar sus principales retos: trasladar al visitante a la experiencia festiva pese a la inevitable descontextualización que supone pasar del espacio ritual a la sala de exposiciones; reflejar la complejidad simbólica y performativa de la mascarada; y, en definitiva, darla a conocer para favorecer su protección. Porque lo que se conoce se puede proteger, y como ya apuntó en su día el historiador zamorano Bernardo Calvo Brioso, las mascaradas de esta zona constituyen un activo con potencial para impulsar el desarrollo rural, siempre que su consolidación vaya acompañada de mejoras en la infraestructura turística.
La exposición se articuló desde la convicción de que el discurso patrimonial y expositivo debe contar con la participación de la comunidad local, que en este caso fue la de Riofrío de Aliste. Las autoras subrayan la importancia de esta construcción colectiva del patrimonio etnológico, que abarca tanto el trabajo del equipo multidisciplinar, encargado de investigar y documentar la fiesta, como la implicación de la juventud, mediante charlas y talleres en institutos y colaboraciones con escuelas de arte; estrategias que no solo permiten acercar el folclore a los más jóvenes, sino que los convierten en partícipes de la propia configuración identitaria de la mascarada.
Adentrándonos más en Castilla y León, Francisco Javier Lagartos Pacho, técnico del Museo de los Pueblos Leoneses, presenta cómo esta institución ha asumido activamente la tarea de conservar y recuperar uno de los elementos más significativos del patrimonio cultural leonés: el Antruejo. El artículo recorre las iniciativas impulsadas desde las áreas de conservación y difusión, centradas tanto en promover las donaciones y los depósitos vinculados a la cultura tradicional –gracias a las cuales con el tiempo se han incorporado diversas mascaradas–, como en profundizar en el conocimiento del Carnaval leonés a través de objetos singulares de la colección permanente por medio del programa de la “pieza del mes”. El autor aprovecha también para trazar un breve repaso por los posibles antecedentes históricos de las mascaradas actuales, así como por los significados de los vocablos entroydo y antruejo, e incorpora un apartado específicamente dedicado a presentar algunas mascaradas de la provincia de León.
El Antruejo se constituye como un símbolo identitario y un reflejo de una cultura pretérita cuya recuperación requiere estudio, conservación y divulgación, tareas que pueden surgir del asociacionismo local, que en el medio rural leonés ha sido y es fundamental en la pervivencia y/o revitalización del Carnaval, o de las instituciones públicas. En este sentido, el proyecto multidisciplinar del Museo de los Pueblos Leoneses tiene claro su objetivo: profundizar en el conocimiento material e inmaterial del Antruejo, consolidarlo allí donde pervive, recuperarlo donde se perdió y proyectar su valor ancestral.
El último de los ensayos está firmado por el secretario, Giuseppe Genco, y director, Piero Totaro, del Centro internazionale di ricerca e studi su Carnevale Maschera e Satira; este último también catedrático de la Università di Bari “Aldo Moro”. Ambos presentan brevemente la trayectoria del centro, sus líneas de trabajo y su principal objetivo: la investigación científica sobre los ritos carnavalescos del área euromediterránea, junto con la promoción del territorio en el que se inserta –Putignano en la región de Apulia–.
Genco reflexiona sobre la historia reciente del Carnaval de Putignano, convertido desde los años ochenta en un evento mediático, y señala que, si bien la suspensión de la fiesta durante dos años a causa de la pandemia podría haber propiciado una reflexión profunda sobre su rumbo, esta no llegó a producirse: la espectacularización, la adaptación a las demandas televisivas y el peso del mercado de productos manufacturados ya habían iniciado un proceso de resignificación que, a su juicio, pone en duda la autenticidad de la celebración. Esto resulta especialmente visible en el rito de los Propaggini, cuyo atuendo campesino tradicional ha sido sustituido por estéticas más urbanas. Aquellos cambios que a mediados del siglo XX parecían inocentes, impulsados por la creatividad artesanal y la destreza de los maestros del papel maché que dieron vida a los desfiles de carrozas, temen que hayan derivado al vaciado de la fiesta de su sentido comunitario y su reducción a un mero desfile.
Totaro incorpora, además, elementos de su propio recorrido vital e intelectual en torno al Carnaval y aprovecha para repasar las colaboraciones académicas que han consolidado el proyecto del centro y que han dado lugar a la celebración de varios congresos internacionales, con un recuerdo especial para Luigi María Lombardi Satriani. Concluyen el texto con una reflexión política a propósito de este fenómeno festivo: el Mediterráneo, más que una frontera, sigue revelándose como un espacio de unión e intercambio, y así lo demuestran tradiciones compartidas como el Carnaval.
La siguiente y tercera parte del volumen corresponde a un artículo dedicado a los creadores contemporáneos de las máscaras, los trajes y los accesorios: los artesanos, específicamente, de Trás-os-Montes (Portugal) y Zamora (España). Luís Canotilho y Elsa Morgado, ambos del Instituto Politécnico de Bragança, Filipe Canotilho, Revista Europeia de Estudos Artísticos, y Levi Leonido, profesor de la Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro, reivindican la importancia de estas artesanías subrayando, con cierto tono de denuncia, que su labor suele quedar relegada frente al énfasis dominante en los aspectos intangibles de estas festividades. Por ello, aprovechan este espacio para visibilizar a quienes dan forma física y estética a estas celebraciones, con breves perfiles biográficos y fotografías de los artesanos que aquí se presentan. De este modo, muestran sus trayectorias, su saber hacer artesanal, la variedad de técnicas y materiales utilizados y ejemplos concretos. Así, evidencian cómo estos creadores se convierten en agentes esenciales para la continuidad de los rituales y la materialización simbólica del imaginario festivo.
El último apartado del volumen, conscientemente titulado “Máscara y performance”, lo constituyen dos reportajes fotográficos. El primero lo firma Miguel Ángel Cruz, que nos ofrece fotografías agrupadas en el título “Desfile de enmascarados” en las que se aprecia la pluralidad de las máscaras y su riqueza visual; mientras que, el segundo, es de Acácio Pradinhos que lo titula “Quema del Jurru”, pues es un ejemplo de quema de Carnaval que nos conecta con los rituales de purificación, expulsión del mal y fin del invierno.
En definitiva, gracias a la multidisciplinariedad y solvencia de sus autores, a la diversidad temática –siempre ajustada al eje común del estudio de las mascaradas–, y a la riqueza de enfoques y ejemplos reunidos, se da fin a un volumen que logra su objetivo de renovar la mirada sobre el panorama etnográfico y patrimonial de estas expresiones festivas en constante evolución. Se agradece su edición en digital, totalmente accesible y gratuita, que ofrece al público curioso o experto una visión amplia y bien articulada sobre la patrimonialización, la construcción histórica y la vitalidad contemporánea de las mascaradas en el ámbito ibérico y mediterráneo.
Todo aquel que lo desee puede descargar el volumen de forma gratuita desde el repositorio de la Fundación Joaquín Díaz: https://archivos.funjdiaz.net/digitales/CIERP/2023-Mascaras-y-Patrimonio.pdf



