Lejos de carecer de valor, los testimonios recogidos en cuadernos, hojas sueltas o en recuerdos de la memoria permiten comprender los ritmos sociales y culturales no solo de una localidad sino también de un patrimonio universal. Las conversaciones, al igual, inspiran e impulsan nuevas ideas que en ocasiones se plasman por escrito. Es así como surgió este libro de José Luis Alonso Ponga, experto en estudios sobre la tradición y la religiosidad popular: El corpus de Laguna de Negrillos. Religiosidad popular y patrimonio cultural europeo (2025). A partir de las conversaciones con Faustino Ugidos, un vecino de la localidad, José Luis Alonso Ponga siente el deseo de ahondar en la complejidad de este fenómeno cultural, el Corpus Christi de Laguna de Negrillos. Rindiendo homenaje a una tradición donde se aúna lo religioso con lo identitario; como remarca el sociólogo Rogelio Gómez García, esta obra pone en valor una festividad religiosa donde confluyen memoria colectiva e identidad colectiva.
A lo largo de cinco capítulos, se entrelaza el contexto universal de la festividad del Corpus Christi con su estudio antropológico en la localidad leonesa de Laguna de Negrillos. Como antesala, el libro se abre con el prólogo del ya mencionado Rogelio Gómez García, quien pone de manifiesto la relevancia de esta investigación para la comprensión de las tradiciones en el mundo contemporáneo. A continuación, el propio autor José Luis Alonso Ponga explica brevemente la motivación que lo lleva a elaborar esta obra y expresa su agradecimiento a los vecinos de Laguna de Negrillos por su colaboración en esta tarea. Estos agradecimientos resultan especialmente significativos, pues toto el libro se construye sobre la generosidad de sus gentes al compartir su religiosidad popular.
En el primer capítulo “In Festa Corporis Christi. Laguna de Negrillos en el contexto de una celebración universal”, hay una pretensión de hacer dialogar lo universal con lo local a través del repaso historiográfico sobre esta celebración desde el s. XIII. Esta primera contextualización hace entender al lector cómo desde sus inicios fue una festividad popular religiosa donde lo profano ya estaba muy presente. Las figuras como la tarasca y la inclusión de danzas y mascaradas dotadas de un valor cristiano se convertían en pieza esencial de la procesión. Es de esta manera cómo llega a la provincia de León a comienzo del siglo XVI, y asentando los presupuestos para entender el significado del Corpus en Laguna de Negrillos, pieza central de su identidad litúrgica.
En el segundo capítulo, titulado “El contexto religioso de Laguna de Negrillos”, se expone y analiza el marco religioso de la villa, centrado en su conjunto de templos religiosos: el templo de San Juan; la iglesia de Nuestra Señora del Arrabal y la ermita de Santa Cruz o de las Ánimas, destacando asimismo la cofradía de la Vera Cruz y la cofradía de las Ánimas. Esta descripción panorámica de la religiosidad local permite ubicar los espacios y los nombres que posteriormente cobrarán protagonismo en el desarrollo del rito. Como protagonistas de una obra teatral, Alonso Ponga presenta los actores esenciales de este singular Corpus Christi.
Además, antes de profundizar en el estudio antropológico de la fiesta del Corpus, el autor realiza una breve incursión en la otra festividad de Laguna de Negrillos: la fiesta del voto, que se celebra el último sábado de abril y parte de la iglesia de Santa María del Arrabal hasta la de San Juan Bautista. Al igual que la figura del San Sebastián será una de los elementos distintivos de la celebración del Corpus, el ramo de rosquillas, como símbolo de voto a la Virgen, se convierte en un rito característico de la religiosidad popular.
Ahora bien, el capítulo central de esta obra es el desarrollo del estudio antropológico de la festividad del Corpus Christi. A través de una mirada rigurosa, José Luis Alonso Ponga se camufla entre los participantes, consiguiendo así transmitir la solemnidad de este rito religioso. El tono utilizado, próximo a la divulgación por su carácter sencillo, exento de tecnicismos propios de la disciplina, se acompasa con una descripción detallada de la fiesta del Corpus Christi en 2023. Habiendo previamente presentando el contexto de esta tradición a nivel internacional, y su respectiva evolución, resulta muy interesante conocer cómo se desarrolla esta celebración en la actualidad. Las referencias textuales provenientes de los distintos archivos históricos (Archivo Histórico Diocesano de León; la Parroquia de San Juan y la del de Santa María del Arrabal) al igual que las imágenes in situ de la festividad permiten al lector visualizar con más claridad esta festividad eclesiástica.
Se acerca a la máscara, o por decirlo en propiedad a las máscaras desde un enfoque antropológico. Parte de estas tal y como aparecen en la actualidad para documentar su estudio evolutivo desde el s. XVII. Se centra en la figura del enmascarado San Sebastián, figura nuclear de la fiesta y base de la identidad local. No en vano esta es la que más buscan los turistas en la procesión. Además de documentar la evolución que ha tenido el San Sebastián a lo largo de los siglos y la polisemia adquirida con el paso del tiempo, defiende la teoría de que es un resto de los “alardes” y que data del s. XIX. Aporta buenos materiales de archivo sobre otras máscaras que antaño eran centrales —las de los apóstoles y otros santos que participan en el desfile— y de la actual figura de los birrias y otros personajes que pueden equiparárseles como los zangarrones y los diablos.
La voluntad del autor, como el mismo confiesa, es proponer un exhaustivo análisis sobre la pluralidad de facetas que se manifiestan en la religiosidad popular dentro del patrimonio cultural religioso europeo. Deja abiertos varios interrogantes para futuras investigaciones, expone diferentes relatos acerca del personaje central, así como su origen y la resemantización que ha sufrido a lo largo del tiempo.
Asimismo, uno de los rasgos distintivos de esta fiesta en Laguna de Negrillos es la amalgama de figuras polivalentes, que guardan paralelismo con los apóstoles y con la procesión. El autor menciona a las birrias, a los zangarrones y al gracioso como personajes ambivalentes encargados de dirigir la danza y entretener al público. Señala que esta pluralidad de nombres parece aludir a lo mismo, aunque con el tiempo se diversifican en los documentos históricos, hasta que, en el siglo XX, se unifican bajo la denominación de “birrias”. En estos personajes, la máscara adquiere gran importancia dentro de su atuendo; sin embargo, según se observa en el rito, solo la utilizan al iniciar alguna danza o, incluso, algunos ya ni la usan, pues les dificulta su labor.
Y por último se cierra este estudio con una explicación en torno a la cofradía y su hacienda. Pese a ser un tanto dudosa su relevancia para el análisis del Corpus Christi, sí que es interesante conocer esta dimensión económica que vertebra a la festividad. Tanto las fuentes de financiación como los gastos de la cofradía ayudan a dibujar una reconstrucción tanto de la historia de la cofradía como de la economía y la sociedad de la región.
En conclusión, tal y como muestra este estudio antropológico de José Luis Alonso Ponga, el Corpus Christi de Laguna de Negrillos está formado por sus gentes y por su manera de vivir y experimentar la festividad a lo largo del tiempo, configurando un patrimonio cultural y religioso popular presente en la historiografía europea desde principios de siglo, a partir de un conjunto de documentos tanto históricos como testimoniales.
Sin duda, las vivencias personales pueden revelar los vestigios de una memoria sembrada en la cotidianidad, y es tarea de los investigadores darles forma, comprender sus ritmos y guiar al lector hacia el sentido profundo de esta celebración popular. José Luis Alonso Ponga logra este propósito a través de los testimonios de Faustino Ugidos, los textos de Esperanza Fernández Casado y toda la recopilación documental procedente de los archivos. Los testimonios que abren esta investigación son los mismos que la cierran: ecos de una memoria viva que, más allá de los límites de un pueblo, preserva el valor universal de las tradiciones que nos definen.



